El Postgrado de Dirección de Asuntos Públicos – Corporate Affairs (PDAP) ha sido pionero en España durante más de 15 años. ¿Cómo ha evolucionado el programa a lo largo de este tiempo para adaptarse a los profundos cambios del sector, y qué diferencias podemos encontrar en la edición de 2026?
El programa se está adaptando de forma natural a la nueva realidad del entorno. Durante años, los Asuntos Públicos han sido la principal herramienta de las empresas para gestionar su relación con el entorno político e institucional. Se apoyaban en un modelo basado en la anticipación, la interlocución con decisores públicos y la reacción ante iniciativas regulatorias concretas.
- El Postgrado de Dirección de Asuntos Públicos – Corporate Affairs (PDAP) ha sido pionero en España durante más de 15 años. ¿Cómo ha evolucionado el programa a lo largo de este tiempo para adaptarse a los profundos cambios del sector, y qué diferencias podemos encontrar en la edición de 2026?
- La edición de 2026 incorpora nuevos módulos como geoestrategia, riesgo político, inteligencia corporativa, propósito y sostenibilidad. ¿Qué importancia tienen estos temas en el contexto actual de los Asuntos Públicos y cómo ayudarán a los participantes a afrontar los desafíos de un entorno tan dinámico?
- A lo largo de los años, el PDAP ha formado a más de 300 profesionales que hoy ocupan puestos clave en multinacionales, consultoras y entidades del Tercer Sector. ¿Qué competencias y habilidades consideran esenciales para los futuros alumnos del PDAP y directivos que trabajan en Corporate Affairs en este contexto de interacciones constantes con el ámbito político y regulatorio?
- Además de la formación especializada, el PDAP también ofrece un enfoque práctico a través de análisis de casos, visitas institucionales y herramientas avanzadas. ¿Cómo se integran estos enfoques prácticos en la formación de los participantes y qué beneficios aportan para su futuro profesional?
- En un contexto de cambios rápidos y demandas crecientes en los Asuntos Públicos, ¿cómo cree que el PDAP seguirá adaptándose para preparar a los profesionales para los retos que enfrentará el sector en los próximos años?
Pero hoy, con un contexto radicalmente distinto, donde la presión regulatoria se ha intensificado, los ciclos políticos se han acelerado, los centros de poder se han fragmentado y las expectativas sociales sobre el comportamiento empresarial son más exigentes, ya no es suficiente. Hoy, las decisiones públicas no se construyen únicamente en parlamentos o ministerios. Se configuran también en el debate social, en la opinión pública, en los medios, en los tribunales, en las ONG, en los mercados y en entornos digitales altamente polarizados. Y es ahí donde cobra sentido la evolución hacia los Corporate Affairs, en la búsqueda de respuesta a esta complejidad que implica un cambio en la forma de relacionarse las empresas con todos sus públicos de interés.
Los Corporate Affairs se han convertido en una ventaja estratégica real para las organizaciones y nuestro objetivo es seguir formando, a través del PDAP, a los directivos que liderarán esa función. Por eso, la gran diferencia de la nueva edición del postgrado es que ya no tratamos los Asuntos Públicos como algo aislado, sino como una función estratégica que une comunicación, reputación, sostenibilidad y regulación bajo una misma lógica. Es el paso de gestionar relaciones a gestionar un sistema de inteligencia y anticipación al servicio de la alta dirección.
La edición de 2026 incorpora nuevos módulos como geoestrategia, riesgo político, inteligencia corporativa, propósito y sostenibilidad. ¿Qué importancia tienen estos temas en el contexto actual de los Asuntos Públicos y cómo ayudarán a los participantes a afrontar los desafíos de un entorno tan dinámico?
Estos temas son hoy la columna vertebral de la competitividad empresarial. En un mundo marcado por la volatilidad política, la incertidumbre regulatoria y la presión social, la geoestrategia, el riesgo geopolítico y la inteligencia corporativa permiten entender la regulación y la política como una parte estructural del negocio, no como una amenaza externa.
Por otro lado, el propósito y la sostenibilidad no son «etiquetas», sino condiciones de legitimidad. Hoy, defender una posición regulatoria sin coherencia reputacional es ineficaz. Estos nuevos módulos del PDAP ayudarán a los alumnos a pasar de la «reacción» a la «anticipación», construyendo escenarios y reforzando la licencia social para operar de sus organizaciones antes de que las normas se aprueben o adaptándose a las mismas a posteriori con mucha más facilidad.
A lo largo de los años, el PDAP ha formado a más de 300 profesionales que hoy ocupan puestos clave en multinacionales, consultoras y entidades del Tercer Sector. ¿Qué competencias y habilidades consideran esenciales para los futuros alumnos del PDAP y directivos que trabajan en Corporate Affairs en este contexto de interacciones constantes con el ámbito político y regulatorio?
A diferencia de otros programas orientados a la inserción laboral de recién licenciados, el PDAP es un programa para la alta dirección. Nuestro perfil medio es el de un profesional consolidado (37-39 años y más de una década de experiencia) que ya posee un dominio técnico de los procesos legislativos a todos los niveles.
Para este perfil, consideramos esenciales tres cualidades: primero, el dominio de la intrahistoria política y el conocimiento de los mecanismos reales de toma de decisiones, entendiendo cómo funcionan los partidos políticos y poderes públicos; segundo, la capacidad de gestión de la influencia a través de la comunicación y las redes sociales, para intervenir en la opinión pública; y tercero, la proactividad estratégica, es decir, la capacidad de anticiparse para poder liderar el contexto, en vez de, simplemente, reaccionar a él.
Además de la formación especializada, el PDAP también ofrece un enfoque práctico a través de análisis de casos, visitas institucionales y herramientas avanzadas. ¿Cómo se integran estos enfoques prácticos en la formación de los participantes y qué beneficios aportan para su futuro profesional?
La que proponemos es una metodología útil y directa. No enseñamos solo teoría, sino herramientas avanzadas impartidas por ponentes procedentes del ámbito empresarial, político y mediático de primer nivel.
El beneficio principal, avalado por los 15 años de vida del PDAP, es que los alumnos obtienen una visión completa y actualizada de la disciplina. Al analizar casos reales y realizar visitas institucionales, el alumno sale con la capacidad de implementar estrategias que generan una ventaja competitiva real para sus organizaciones desde el primer día.
En un contexto de cambios rápidos y demandas crecientes en los Asuntos Públicos, ¿cómo cree que el PDAP seguirá adaptándose para preparar a los profesionales para los retos que enfrentará el sector en los próximos años?
En los años que llevamos impartiendo este programa, siempre hemos reivindicado un modelo de Asuntos Públicos que no se basan únicamente en la gestión de reuniones. Por el contrario, hemos considerado que, desde los Asuntos Públicos, se tienen que trabajar en la construcción de reputación y de la legitimidad social que una organización tiene y, en ese contexto y con ese enfoque, el objetivo es formar a los directivos y profesionales que trabajan en este ámbito, en una serie de competencias que son imprescindibles en el mundo de la empresa, facilitándoles las herramientas necesarias para ser capaces de adaptarse al contexto.
Si las reglas del juego cambian, como está ocurriendo ahora, nos adaptaremos. Desde NITID seguimos monitorizando las tendencias, los riesgos emergentes y los nuevos centros de poder para que nuestros alumnos sigan siendo los directivos que lideren la interlocución entre la empresa y la sociedad.
Accede a más información responsable en nuestra biblioteca digital de publicaciones Corresponsables.


