Con motivo del Día Mundial del Agua, Unilever pone de manifiesto la necesidad de concienciar sobre la preservación de los recursos hídricos y su compromiso con la naturaleza y con la mejora de la seguridad hídrica, una de las cinco áreas principales en las que centra su acción. El agua no solo es una herramienta para mitigar y adaptarse a los efectos del cambio climático, sino que también resulta clave para su negocio, desde el cultivo de materias primas hasta la fabricación y el uso de sus productos.
Es por ello por lo que Unilever concentra sus esfuerzos en llevar a cabo una gestión lo más eficiente posible, y especialmente, en aquellas zonas que presentan un mayor grado de estrés hídrico. En este marco, la compañía ha avanzado sustancialmente en cuanto a la reducción del uso del agua en sus fábricas propias y a través de la implementación de programas de gestión responsable del agua, más allá de sus instalaciones.
Concretamente, la compañía ha implementado más de 20 programas de gestión del agua en áreas con estrés hídrico. Estos esfuerzos incluyen la colaboración con expertos locales, ONG, gobiernos y otras organizaciones para garantizar una gestión responsable del agua. Un ejemplo clave es el trabajo de Unilever con Pur en Francia y China, donde se han implementado prácticas de agricultura regenerativa para mejorar la salud del suelo, reducir el uso de fertilizantes sintéticos y optimizar el uso del agua en cultivos de guisantes y ajo. Estos proyectos no solo contribuyen a la mejora de la calidad del suelo sino que también ayudan a la reducción del consumo de agua y fomentan una mayor biodiversidad.
Además, la compañía forma parte de la Alliance for Water Stewardship, una organización que promueve la gestión responsable del agua a través de estándares y colaboración global, desde donde impulsa mejoras en eficiencia hídrica, la protección de acuíferos compartidos y la inclusión del agua en los planes de adaptación climática.
Agricultura regenerativa y gestión responsable del agua, claves en el futuro del sector
En paralelo, la agricultura regenerativa se presenta como una herramienta clave para restaurar la salud del suelo, conservar el agua y mejorar la biodiversidad, al tiempo que contribuye a construir una cadena de suministro alimentaria más resiliente. Bajo este enfoque, la compañía se ha fijado el objetivo de implementar prácticas de agricultura regenerativa en 1 millón de hectáreas de terreno agrícola antes de 2030.
En 2024, Unilever había implementado prácticas en 130.000 hectáreas a nivel global, a través de 23 proyectos activos y aspira a alcanzar 550.000 hectáreas en 2027. Según explica la compañía, estos proyectos buscan mejorar la salud del suelo, reducir el uso del agua y reforzar la biodiversidad.
En España, este compromiso global se concreta en la colaboración entre Unilever y Grupo Conesa para avanzar hacia un uso más eficiente del agua en el cultivo del tomate. Ambas compañías impulsan en Extremadura un plan de digitalización dentro del proyecto de agricultura regenerativa en el que trabajan conjuntamente desde 2010, con el objetivo de optimizar el consumo de agua en los campos de cultivo.
«En Unilever, entendemos que la sostenibilidad es un esfuerzo conjunto que debe involucrar a todos los actores de la cadena de valor. La colaboración con nuestros proveedores y agricultores es esencial para lograr un futuro más resiliente, en el que la gestión responsable del agua y la agricultura regenerativa sean herramientas clave para preservar nuestro planeta para las generaciones futuras.» Ana Palencia, directora de Sostenibilidad y Comunicación en Unilever España.
Para ello, el proyecto incorpora soluciones de agricultura de precisión, inteligencia artificial, análisis de datos y un sistema de riego automático basado en tecnología de gemelo digital, que integra sensores, teledetección y simulaciones para ajustar la programación hídrica del cultivo. Estas herramientas permitieron obtener una alta producción con un 26% de ahorro de agua en los últimos años, además de una mejora de la calidad del tomate de industria.
Para impulsar estos avances, cada proyecto parte de un análisis del contexto local realizado por los socios expertos, que permiten adaptar las prácticas implementadas a los retos específicos de cada territorio. Estos especialistas trabajan junto a agricultores y proveedores durante el diseño de los proyectos para maximizar su impacto y favorecer una transición adaptada a cada realidad.
Asimismo, el apoyo financiero a los agricultores constituye una parte relevante de esta transición. A través de su Climate & Nature Fund, un compromiso de inversión de 1.000 millones de euros hasta 2030, la compañía contribuye a facilitar la implantación de estas prácticas y a acelerar sus objetivos de sostenibilidad.
A través de este enfoque, Unilever enmarca la preservación del agua y la agricultura regenerativa dentro de un esfuerzo más amplio para proteger la naturaleza, impulsar ecosistemas más resilientes y avanzar en la gestión sostenible de los recursos naturales. La compañía subraya que la colaboración con agricultores, proveedores, expertos y otros actores es clave para seguir impulsando este tipo de iniciativas.
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