La Fundación CRIS Contra el Cáncer, entidad referencia en la investigación oncológica y hematológica, con motivo del Día Internacional de la Mujer, reafirma su compromiso con una ciencia excelente pero también equitativa. La evidencia científica demuestra que las mujeres continúan enfrentando barreras estructurales en su desarrollo profesional, especialmente en etapas clave de consolidación y liderazgo científico.
Frente a esta realidad, CRIS Contra el Cáncer ha incorporado medidas específicas en sus programas de financiación para reducir el impacto de estas desigualdades y favorecer trayectorias investigadoras más equitativas.
La desigualdad en ciencia: una realidad respaldada por datos
Diversos estudios nacionales e internacionales han evidenciado que las mujeres investigadoras, perciben menor reconocimiento profesional y menor apoyo institucional, están infrarrepresentadas en puestos de liderazgo científico, participan menos en comités decisivos para la toma de decisiones en investigación y se enfrentan a un impacto desproporcionado de la maternidad en su carrera científica.
Un ejemplo de ello se puede encontrar en un reciente análisis a escala global que revela que los trabajos científicos liderados por investigadoras pasan más tiempo en el proceso de revisión que aquellos encabezados por investigadores varones, lo que puede suponer una desventaja acumulativa significativa a lo largo de una carrera, con posibles repercusiones en visibilidad y evaluación académica.
Este tipo de sesgos forma parte de un patrón más amplio de barreras estructurales que afectan a las mujeres en la ciencia. Una realidad que no solo es injusta, sino que empobrece el avance científico.
Este fenómeno se refleja en la conocida ‘gráfica de tijeras’: una presencia mayoritaria de mujeres en las etapas iniciales de la carrera científica, pero una reducción progresiva a medida que se avanza hacia posiciones de mayor responsabilidad y liderazgo.
En el ámbito biomédico, esta desigualdad tiene además consecuencias clínicas. La infrarrepresentación femenina en investigación preclínica y ensayos clínicos ha condicionado históricamente el desarrollo de fármacos y estrategias terapéuticas diseñadas bajo un modelo masculino estándar, lo que puede repercutir en diferencias de eficacia y toxicidad.
La desigualdad, por tanto, no solo afecta a las científicas: afecta también a la calidad de la ciencia y, en última instancia, a los pacientes.
Medidas concretas en las convocatorias CRIS Contra el Cáncer
Conscientes de que la excelencia científica no puede evaluarse al margen de las desigualdades estructurales, CRIS Contra el Cáncer ha incorporado extensiones específicas en sus programas de financiación para evitar que la maternidad u otras circunstancias vinculadas al género supongan una desventaja en la carrera investigadora. El objetivo es garantizar que el talento científico pueda desarrollarse en igualdad de condiciones.
En sus principales convocatorias, como CRIS Excelencia y CRIS Médico Traslacional, se establece:
Extensión automática del periodo de elegibilidad por maternidad/paternidad
-Hasta 1 año por hijo para hombres
-Hasta 3 años por hijo para mujeres
Extensiones adicionales por incapacidad temporal relacionada con el embarazo.
Ampliación del periodo máximo de elegibilidad para mujeres investigadoras, independientemente de la maternidad.
Estas medidas reconocen una realidad ampliamente documentada: las mujeres enfrentan barreras estructurales a lo largo de toda su carrera científica. La maternidad puede intensificar esta desigualdad, pero no es el único factor. Los sesgos en la evaluación, el menor reconocimiento, la menor visibilidad o el acceso desigual a puestos de liderazgo generan un impacto importante, especialmente en etapas postdoctorales y de consolidación, cuando se compite por posiciones estables y financiación de alto nivel.
No se trata de una concesión. Se trata de corregir un sesgo estructural.
Resultados tangibles: más mujeres galardonadas en las Convocatorias CRIS Contra el Cáncer
Las cifras reflejan el impacto real de estas medidas. Actualmente, más del 65% de las personas beneficiarias de las convocatorias CRIS son mujeres.
Además, en el programa CRIS Excelencia, la convocatoria de mayor dotación económica y orientada a liderazgo científico: el 57% de las personas galardonadas en los últimos tres años (2023–2025) han sido mujeres, frente al 12,5% registrado en el periodo anterior (2019–2022), antes de la incorporación de las extensiones específicas destinadas a corregir desigualdades estructurales.
Este dato es especialmente relevante porque el liderazgo y el acceso a financiación de alto nivel son dos de los puntos críticos en la carrera científica de las mujeres.
CRIS Contra el Cáncer apuesta por una investigación rigurosa, internacional y transformadora. Y esa transformación pasa, necesariamente, por garantizar que el talento no se pierda por cuestiones de género.
Porque cuando apoyamos a las investigadoras, fortalecemos la ciencia. Y cuando fortalecemos la ciencia, mejoramos la vida de los pacientes.
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