La publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) de la resolución de la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental relativa al informe de impacto ambiental del proyecto de naturalización del antiguo aparcamiento de autobuses y de la antigua zona prevista para la parada de taxis de la Terminal T1 culminará el proceso administrativo que permite iniciar la última fase del proyecto de recuperación ambiental de antiguos espacios aeroportuarios en el entorno del Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat.
Estas actuaciones se enmarcan en los compromisos ambientales asociados al desarrollo aeroportuario y se desarrollan en coordinación con las administraciones competentes. El ámbito del proyecto se sitúa íntegramente en el término municipal de Viladecans, dentro de espacios de alta relevancia ambiental: la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) Delta del Llobregat y el Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) Aiguamolls del Delta del Llobregat, integrados en la Red Natura 2000.
Los terrenos objeto de actuación no se encontraban en estado natural desde hace décadas. Con anterioridad a la adquisición por parte de Aena, albergaban actividades de carácter industrial, entre ellas una estación de servicio y desguaces de vehículos. Las imágenes históricas disponibles evidencian que ya en la década de 1980 el ámbito estaba completamente transformado y desvinculado de los hábitats propios del Delta. El proyecto actual tiene como finalidad revertir esa transformación y recuperar las condiciones ecológicas propias de un entorno de marisma.
Actuaciones previstas
La intervención eliminará infraestructuras aeroportuarias fuera de uso, entre ellas el antiguo sistema de iluminación de aproximación a pista, así como superficies pavimentadas previstas en su día para estacionamiento de autobuses, zona de taxis y diversos viales.
Las actuaciones ya ejecutadas y las previstas en esta última fase incluyen:
- Retirada de pavimentos de asfalto y hormigón.
- Desmantelamiento de instalaciones asociadas (iluminación, cableado, drenajes y señalización).
- Eliminación de rellenos artificiales y descompactación del suelo para restablecer su funcionalidad natural.
- Favorecimiento de la recolonización natural mediante la implantación de vegetación propia de marismas y zonas húmedas del Delta del Llobregat.
- Eliminación de especies invasoras.
No hay aportación de tierras ni se realizan hidrosiembras, con el fin de permitir una recuperación progresiva y coherente con la dinámica natural del ecosistema. Las actuales carreteras asfaltadas se transformarán en caminos de tierra compactada de bajo impacto, restringidos a vehículos no motorizados, manteniéndose el carril bici existente. Asimismo, se habilitará una pequeña zona de estacionamiento para visitantes del entorno natural.
Conectividad ecológica
El proyecto incorpora medidas para garantizar la conectividad entre espacios naturales. Se consolidarán pasos de fauna que permiten el tránsito seguro de especies a través de infraestructuras como la C-31 (autovía de Castelldefels), evitando la fragmentación del hábitat y asegurando la continuidad ecológica entre zonas protegidas. Algunos de estos pasos han sido monitorizados temporalmente mediante dispositivos de captura de imágenes para verificar su eficacia.
Fases ejecutadas y resultados
En las zonas donde ya se ha intervenido se ha completado la retirada de instalaciones y pavimentos, iniciándose la fase de acondicionamiento del terreno para favorecer la recuperación ecológica. En los espacios donde el proceso ha concluido, se ha restituido el perfil irregular propio de un hábitat de marisma, con implantación de vegetación autóctona y eliminación de especies invasoras. No se ha buscado una configuración paisajística artificial, sino la restitución de las condiciones que permitirían la evolución natural del ecosistema en ausencia de usos antrópicos.
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