Tienen entre 40 y 60 años, cuidan a sus hijos y apoyan a sus padres, y en muchos casos no llegan a fin de mes. Son la generación sándwich, un grupo que sostiene económicamente a dos generaciones a la vez y que carga con una presión financiera que los datos del IV Observatorio KRUK1 hacen visible: el 61% de las personas de entre 45 y 54 años tiene deudas, muy por encima de la media nacional (46%), y un 33% reconoce que no puede ahorrar nada.
Sobre esta situación, Alina Giurgea, directora general de KRUK España, comenta: «Estamos ante un colectivo que vive al límite de sus posibilidades, condicionado por la exigencia de equilibrar sus propias responsabilidades con el apoyo a su entorno familiar. Esta compleja situación reduce drásticamente su capacidad de maniobra financiera, convirtiéndoles en un grupo que, aunque asume con integridad sus compromisos, requiere de soluciones muy personalizadas para recuperar el equilibrio».
Esta precariedad se ve confirmada por indicadores macroeconómicos recientes. Según la Encuesta de Condiciones de Vida del INE2 del 2025, el porcentaje de hogares sin capacidad para afrontar gastos imprevistos ha escalado hasta el 36,4%, superando el dato del año anterior. Esta falta de colchón financiero es la que empuja a la generación sándwich a un estado de alerta constante.
Estrés y responsabilidad: las dos caras de la moneda
Según los datos del IV Observatorio KRUK, el impacto emocional asociado a la situación de endeudamiento es especialmente significativo en la denominada generación sándwich. Mientras que el nivel medio de estrés financiero declarado en España se sitúa en el 44%, entre las personas de 45 a 54 años este porcentaje asciende al 53%. Además, el estudio refleja que un 21% reconoce sentir culpa y un 19% vergüenza en relación con su situación de deuda, evidenciando la carga emocional que acompaña al endeudamiento en este segmento. En este contexto, KRUK España, bajo el claim ‘Cambia tu historia. Te lo debes’, apuesta por un modelo de gestión de la deuda basado en la escucha activa y la empatía -dos aspectos que el 61% de los deudores encuestados valora positivamente- convencida de que el primer paso para salir de una situación de presión financiera es encontrar soluciones adaptadas a cada realidad familiar.
Y es que, el informe también demuestra que, a pesar de manejar deudas con un importe medio más alto (40.241 euros frente a los 36.800 euros de la media nacional), su compromiso es férreo: el 83% de las personas entre 45 y 54 años se siente motivada a pagar sus deudas y regularizar su situación.
Educación financiera: romper el ciclo del estrés
Esta presión financiera condiciona también la educación de las futuras generaciones. Según el Observatorio, existe una brecha de conocimiento crítica: el 54% de los españoles considera que tiene un nivel bajo o nulo sobre gestión de finanzas. Dado que el 66% de la generación sándwich convive con menores, el hogar se convierte en el principal centro de transmisión de hábitos.
Actualmente, el 34% de los encuestados muestra interés en recibir formación para gestionar mejor sus deudas y reducir el estrés. “La generación sándwich es un ejemplo de resistencia emocional: personas que a menudo afrontan con gran integridad una presión financiera derivada de su rol como cuidadores y pilares del hogar. El primer paso para aliviar esta carga es perder el miedo a pedir ayuda y utilizar herramientas que permitan planificar los pagos de forma flexible y responsable, adaptándose siempre a su realidad actual«, asegura Alina Giurgea, directora general de KRUK España
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