El Grupo Impulsor del Valle Fortaleza consolidó un proceso territorial de siembra y cosecha de agua mediante la plantación de más de 200 mil árboles de quenual en cabeceras de cuenca, como parte de una iniciativa articulada entre comunidades altoandinas, usuarios agrícolas y aliados estratégicos comprometidos con la recuperación hídrica del valle.
La intervención se desarrolla en los territorios de Cajacay, Huambo, Ichoca, Raquia, Yamor y Pararín, integrando esfuerzos de la parte alta y baja de la cuenca. Participan el Comité de Regantes Anta – Rinconada, la Junta de Usuarios del Valle Fortaleza, la Cooperativa PURIFOR, así como las empresas Antamina y AIPSA Paramonga.
La cuenca del río Fortaleza fue declarada agotada por la Autoridad Nacional del Agua en 2017, situación que evidenció la necesidad de adoptar medidas estructurales para garantizar la disponibilidad del recurso. En 2023, actores de la parte baja del valle impulsaron la conformación de un espacio articulador que permitió iniciar el diálogo con las comunidades altoandinas, entendiendo que la regulación del agua depende en gran medida de la conservación de las cabeceras de cuenca.
En 2025 se formalizó el Grupo Impulsor con una hoja de ruta técnica y compromisos definidos. Como parte del proceso, se habilitaron los viveros forestales “Tunku Mache”, en Huambo, y “Chupancayan”, en Cajacay, donde se realizaron labores de recolección y repique de esquejes, producción de plantones y manejo técnico forestal para asegurar la calidad de las especies.
En diciembre de 2025 se realizó el Primer Festival del Quenual “Quenua Muruy, Yaku Shamuy” en el sector Taura de la Comunidad Campesina de Cajacay. La actividad combinó prácticas culturales y jornadas de plantación, destacando la importancia del quenual como especie clave para la infiltración, retención y regulación hídrica en zonas altoandinas.
Durante la campaña 2025–2026, las jornadas de siembra se intensificaron en Cajacay y Huambo, con participación activa de las comunidades de Ichoca, Raquia, Yamor y Pararín, así como de usuarios agrícolas de la parte baja del valle. El Grupo Impulsor ha establecido como meta la reforestación de 400 hectáreas, consolidando un modelo de gestión sostenible del agua basado en planificación técnica y corresponsabilidad territorial.
El proceso contó con el acompañamiento técnico de Antamina, que brindó apoyo en la producción de plantones, provisión de esquejes y materiales para viveros y cercos de protección. La ejecución y el cuidado directo de las áreas forestadas están a cargo de las comunidades. Las intervenciones se orientan con base en el inventario hídrico del Valle Fortaleza aprobado por la Autoridad Nacional del Agua.
Asimismo, se desarrolló el I Encuentro Multiactor por la Siembra y Cosecha de Agua – Valle Fortaleza, espacio en el que se reconoció el compromiso de los actores involucrados y se reafirmó la continuidad del proceso.
Con esta iniciativa, el Valle Fortaleza avanza en la recuperación de sus cabeceras de cuenca y fortalece un modelo de articulación territorial orientado a asegurar la disponibilidad del agua para la agricultura y las futuras generaciones.
El mensaje que sintetiza este esfuerzo es claro: agua sin fronteras en el Valle Fortaleza.
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