Según un estudio publicado por el Equipo de la Delegación de la Unión Europea en Perú en el marco de la Agenda de Inversión Global UE-ALC (GGIA) – Global Gateway, menos del 20% de los residuos generados en el país son separados para su reciclaje, desechándose de manera conjunta y sin ningún tipo de tratamiento. Esta realidad sitúa a la gestión de residuos como uno de los mayores desafíos ambientales del Perú y, al mismo tiempo, como una oportunidad que las empresas están comenzando a aprovechar.
Ante este escenario, Marina Mattera, profesora de EAE Business School, señala que las empresas están asumiendo un papel clave por dos razones fundamentales: evitar el impacto ambiental que puede derivar en la pérdida de acceso a materias primas, y la oportunidad de desarrollar una industria altamente rentable. «La gestión de residuos ya no puede verse como un problema exclusivo del Estado o de los municipios. Las empresas que la integren en su estrategia no solo contribuirán al medioambiente, sino que obtendrán ventajas competitivas concretas», sostiene.
En ese sentido, la experta de EAE Business School identifica cinco ejes a través de los cuales las compañías están integrando la gestión responsable de residuos dentro de sus estrategias de sostenibilidad:
- Análisis de situación con indicadores específicos que permitan medir el impacto real de sus residuos.
- Reducción de costos mediante el reciclaje, utilizando materiales reciclados como insumos en sus propios procesos productivos.
- Acceso a financiación a través de subvenciones, bonificaciones y proyectos internacionales vinculados a la sostenibilidad.
- Alineación con estándares internacionales como el Acuerdo de París y las normativas europeas CSRD y CSDDD, factores determinantes para participar en cadenas de suministro globales.
- Fortalecimiento de la reputación e imagen de marca, con impacto directo en el valor percibido y el rendimiento bursátil.
Asimismo, la docente de EAE Business School, propone una hoja de ruta en fases para que las empresas peruanas avancen hacia modelos de cero desechos:
- Diagnóstico inicial: identificar qué tipo de desechos genera la empresa y su impacto ambiental y social.
- Mapeo de soluciones y riesgos: explorar alternativas disponibles en Perú y a nivel internacional, y cuantificar el costo de la inacción y el costo de transición.
- Análisis costo-beneficio: evaluar cómo las soluciones existentes pueden integrarse en el proceso productivo.
- Iniciativas piloto: desarrollar proyectos concretos para abordar las áreas más críticas del proceso productivo.
- Revisión de la cadena de suministro: en una segunda fase, analizar las colaboraciones con distintos partners e identificar los primeros pasos para avanzar de manera sistémica.
«Las empresas que lideren esta transición no solo contribuirán al medioambiente, sino que estarán mejor posicionadas para acceder a mercados internacionales, reducir costos y construir marcas más sólidas y valoradas. La sostenibilidad ya no es una tendencia; es el nuevo estándar», concluye Mattera.
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