Hoy casi todas nuestras operaciones digitales —transferencias, compras, accesos a redes sociales o aplicativos bancarios— están protegidas por un código de verificación que llega por SMS o WhatsApp. Ese pequeño número de seis dígitos es, en realidad, la llave de entrada a tus cuentas.
El problema es que los ciberdelincuentes lo saben y han perfeccionado una modalidad cada vez más frecuente: hacerse pasar por un banco, una empresa conocida o incluso por un contacto cercano para pedirte ese código “por error” o con una excusa urgente. Cuando lo compartes, les estás entregando el control de tu cuenta.
“Un código de verificación es personal e intransferible. Ninguna entidad financiera ni empresa formal te va a pedir que lo compartas. Si lo haces, es como si entregaras la contraseña de tu cuenta en bandeja”, advierte Roberto Percca, gerente de Desarrollo del Emprendedor y especialista del Consultorio Financiero de Mibanco.
Para evitar caer en este tipo de fraude, Roberto Percca comparte cuatro recomendaciones clave para estar alerta ante estas situaciones:
- Nunca compartas códigos de verificación, bajo ninguna circunstancia: Si recibes un mensaje con un código que no solicitaste, ignóralo de inmediato. Y si alguien te pide ese código —aunque diga ser del banco o de soporte técnico— es una señal clara de estafa. Frases como “tu cuenta será bloqueada” o “detectamos un movimiento sospechoso” buscan presionarte para que entregues el código sin pensar.
- Evita exponer tu número personal en espacios públicos: Si usas tu celular para realizar operaciones financieras o cobrar a clientes, evita publicar ese número en redes sociales o espacios abiertos. Evalúa contar con un número exclusivo para tu negocio y así reducir tu exposición a intentos de fraude.
- No reutilices tu número para registros innecesarios: Evita usar el número asociado a tus operaciones financieras para sorteos, formularios desconocidos o plataformas poco confiables. Cada registro aumenta el riesgo de exposición.
- Actúa de inmediato ante cualquier sospecha: Si compartiste un código de verificación por error, comunícate de inmediato con tu entidad financiera para bloquear accesos y evitar mayores pérdidas. Actuar con rapidez puede marcar la diferencia.
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