El uso intensivo de plataformas digitales en el Perú continúa en expansión, pero este crecimiento viene acompañado de una transformación profunda del fraude digital. Los ciberdelincuentes ya no actúan de forma aislada, sino que aprovechan tecnologías como la inteligencia artificial y la automatización para ejecutar esquemas más complejos, persistentes y difíciles de detectar, capaces de escalar rápidamente y operar sin supervisión humana directa.
En este contexto, Experian presentó su Future of Fraud Forecast 2026, un informe que identifica las principales amenazas de fraude que afectarán a empresas y consumidores a nivel global. El reporte advierte que los estafadores están utilizando la tecnología a su favor, “armándola” para potenciar ataques cada vez más sofisticados, lo que incrementa los riesgos en un entorno digital altamente interconectado.
Las cifras reflejan la magnitud del problema: en Estados Unidos, los consumidores perdieron más de US$12.5 mil millones por fraude en 2024, mientras que casi el 60% de las empresas a nivel global reportó un aumento en sus pérdidas entre 2024 y 2025. Entre las principales amenazas identificadas para 2026 se encuentran el fraude entre sistemas automatizados, el uso de deepfakes para suplantación de identidad, la explotación de dispositivos inteligentes, la clonación de sitios web y el uso de bots emocionales para estafas a gran escala.
Según Experian, esta evolución del fraude también impacta directamente al Perú, donde la preocupación de los ciudadanos y la presión sobre las empresas para proteger la información va en aumento. El informe subraya que la clave ya no está solo en detectar el fraude cuando ocurre, sino en anticiparse mediante el análisis de señales tempranas, el fortalecimiento de capacidades tecnológicas y la construcción de confianza en los entornos digitales para sostener el crecimiento del ecosistema financiero y digital del país.
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