Muchos emprendedores trabajan día a día, mantienen un ritmo de ventas constante y logran sostener su negocio con esfuerzo y dedicación. En ese camino, las campañas comerciales —como la escolar— se convierten en uno de los momentos más decisivos del año. Son temporadas de alta demanda, mayor flujo de dinero y oportunidades concretas para impulsar el crecimiento. Sin embargo, también es una etapa donde la urgencia por capital puede llevar a decisiones financieras riesgosas.
En el Perú, más de 605 mil familias recurrieron a préstamos informales en el último año, según el Instituto Peruano de Economía (IPE, 2024). Estos financiamientos, que suelen ofrecer dinero rápido y sin requisitos, esconden intereses excesivos y prácticas de cobranza peligrosas que terminan afectando no solo al negocio, sino también a la tranquilidad familiar.
Ante este panorama, Roberto Percca, Gerente de Desarrollo del Emprendedor y especialista del Consultorio Financiero de Mibanco, advierte que la urgencia no debe convertirse en una trampa financiera: “Durante campañas como la escolar, muchos emprendedores priorizan resolver el corto plazo sin medir las consecuencias. Acceder a préstamos informales puede parecer una solución rápida, pero en realidad pone en riesgo la continuidad del negocio y la tranquilidad de la familia. Hoy existen alternativas formales que se adaptan al ritmo real del emprendedor”.
Ante este panorama, Roberto Percca comparte cinco recomendaciones clave para evitar caer en préstamos informales y proteger tu negocio.
- Convierte tu proyección de ventas en tu principal respaldo financiero: Antes de solicitar financiamiento, es clave proyectar con realismo cuánto planeas vender durante la campaña que estas por invertir. Contar con un flujo de ingresos estimado te permitirá negociar mejor con entidades formales y evitar préstamos tomados por impulso. Recuerda: un crédito debe responder a una proyección sólida, no a una urgencia emocional.
- Desconfía de quien te presta sin preguntarte cómo vendes: Si alguien te ofrece dinero sin preguntarte por tu negocio, tus ventas o tu capacidad de pago, estás frente a una alerta roja. Las entidades formales siempre evalúan tu realidad porque su objetivo es que crezcas de manera sostenible, no que termines atrapado en una espiral de deuda.
- Prioriza relaciones financieras de largo plazo, no soluciones inmediatas: Construir historial con una entidad formal te abre la puerta a mejores condiciones y mayores oportunidades en las próximas campañas. En cambio, los préstamos informales suelen ser de una sola vez; sus riesgos y consecuencias pueden acompañarte mucho más tiempo.
- No aceptes dinero sin contrato o sin cronograma de pagos: Si no existe un acuerdo claro por escrito, con fechas definidas y condiciones transparentes, el riesgo es alto. Un préstamo formal siempre deja constancia de cada compromiso y te permite saber exactamente cuánto debes, en qué plazos y bajo qué condiciones.
- Consulta siempre con una entidad financiera formal antes de buscar dinero fuera: Si sientes que te falta capital, acércate primero a una institución formal. Muchas veces existen alternativas y productos diseñados especialmente para campañas que los emprendedores suelen desconocer. Informarte a tiempo puede ayudarte a tomar una decisión más segura y alineada a las necesidades reales de tu negocio.
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