En medio de las recientes olas de calor que se han registrado en Lima y varias regiones del país durante las últimas semanas, especialistas advierten sobre la importancia de tomar precauciones al realizar actividad física en contextos de altas temperaturas. Durante este verano, la capital ha experimentado episodios prolongados de calor, con registros que superaron los 34 °C y se extendieron por más de dos semanas consecutivas, según reportes del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi).
En este contexto, el incremento de las temperaturas suele ir acompañado de una mayor actividad física y cambios en los hábitos alimenticios. Si bien mantenerse activo es fundamental para la salud, el esfuerzo físico en condiciones de calor intenso puede representar un riesgo para el corazón si no se toman las precauciones necesarias. En el Perú, las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte y representan cerca del 30% de los fallecimientos anuales, según el Ministerio de Salud, lo que refuerza la importancia de la prevención, especialmente en esta época del año.
“Condiciones como la hipertensión, la diabetes, el tabaquismo, el sedentarismo, el colesterol elevado, el estrés crónico, el sobrepeso y una alimentación inadecuada están directamente relacionadas con el desarrollo de enfermedades del corazón. Identificarlas a tiempo y modificar los hábitos diarios es fundamental”, señala el Dr. Julio Muñoz, Médico Auditor de Pacífico Salud.
El especialista explica que la actividad física sigue siendo una de las principales recomendaciones para cuidar la salud cardiovascular; sin embargo, durante periodos de altas temperaturas es necesario ajustar la rutina. Priorizar horarios con menor radiación solar, mantener una hidratación adecuada y evitar el sobreesfuerzo resulta clave, sobre todo en personas que no realizan ejercicio de manera regular o que presentan factores de riesgo cardiovascular.
En ese contexto, el Dr. Muñoz indica que reducir el riesgo cardiovascular implica incorporar acciones concretas en la vida diaria:
- Realizar chequeos preventivos de manera regular: Los controles médicos permiten detectar a tiempo condiciones como hipertensión arterial, diabetes o alteraciones del colesterol, incluso cuando aún no presentan síntomas, lo que facilita un abordaje oportuno y evita complicaciones mayores.
- Adoptar un estilo de vida saludable: Mantener una alimentación balanceada, rica en frutas, verduras y granos integrales, y baja en grasas saturadas, combinada con actividad física acorde a la condición de cada persona, es clave para proteger la salud del corazón.
- Manejar el estrés y abandonar hábitos nocivos: El control del estrés y la eliminación del consumo de tabaco contribuyen de forma significativa a disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
- Dormir adecuadamente y respetar los horarios de descanso: La falta de sueño puede incrementar el riesgo de hipertensión, arritmias y alteraciones metabólicas asociadas al control del azúcar en la sangre. Dormir entre siete y ocho horas por noche es fundamental para la salud cardiovascular.
- Cuidar la salud emocional y social: La soledad y el aislamiento social son factores de riesgo poco visibles que pueden afectar negativamente al corazón. Fomentar relaciones saludables y buscar apoyo emocional forman parte de una prevención integral.
Finalmente, el especialista advierte que síntomas como mareos, palpitaciones, fatiga inusual, dolor en el pecho o dificultad para respirar durante la actividad física no deben normalizarse, especialmente en climas de alta temperatura. Ante cualquiera de estas señales, se recomienda suspender la actividad y buscar atención médica.
“Un enfoque preventivo no solo mejora la calidad de vida, sino que también reduce la carga de enfermedades crónicas en la población. En Pacífico Salud estamos comprometidos en fomentar una cultura de prevención”, concluye el Dr. Muñoz.


