La innovación ha marcado el camino de EXTRACT desde su fundación en 1997. La empresa guatemalteca ha evolucionado desde la producción y comercialización de aceites esenciales hacia el desarrollo de productos con mayor valor agregado, mientras fortalece su relación con los agricultores e incorpora prácticas ambientales en su cadena productiva.
César Vettorazzi, General Manager de EXTRACT desde su creación, explica que la compañía concentró buena parte de su actividad en el cardamomo y, con los años, decidió avanzar hacia productos terminados. “Venimos a buscarle valor agregado a nuestros aceites”, señala. Desde aproximadamente 2015, esa estrategia se ha traducido en el desarrollo de productos basados principalmente en aceites esenciales.
Una cadena que comienza con el productor
Una de las claves del modelo es la relación con quienes cultivan el cardamomo. EXTRACT procura adquirir directamente la materia prima en las comunidades para aumentar la trazabilidad y tener mayor control sobre su origen. Aunque los volúmenes disponibles no siempre permiten abastecerse completamente de esta manera, la compañía busca que una proporción creciente provenga de esas relaciones directas.
El informe sobre prácticas sostenibles en el cultivo de cardamomo elaborado por EXTRACT en 2025 detalla que actualmente sus compras se concentran en comunidades como Aldea Ribaco, Sacsamani y Halaute, en la zona de Purulhá, Baja Verapaz, y cerca del límite con La Tinta, Alta Verapaz. También ha iniciado junto con un productor una nueva plantación en Sactelá para promover las compras directas y mejorar los resultados económicos de la comercialización para la comunidad.
El propósito es que una mayor parte del precio de mercado llegue al agricultor, reduciendo la intervención de terceros y procurando que ese valor permanezca en las comunidades productoras.
Construir esas relaciones, reconoce Vettorazzi, requiere generar confianza. “Lo que queremos es ayudarles y ofrecerles una estabilidad en sus precios para que no dependan de un intermediario que es el que generalmente siempre se lleva la mejor parte en la comercialización de este grano”, explica.
La empresa complementa esa relación con asistencia técnica. Uno de los desafíos es conseguir que el mantenimiento de las plantaciones se realice de manera programada. Los agricultores alternan el cardamomo con cultivos como maíz, pimienta gorda y achiote, necesarios también para su sustento e ingresos, por lo que en ocasiones postergan las labores del cardamomo hasta acercarse la cosecha. Un manejo más continuo, explica Vettorazzi, podría mejorar su productividad.
Producir respetando el entorno
La sostenibilidad del cultivo depende también de las condiciones ambientales. El informe describe plantaciones donde el cardamomo convive con árboles que proporcionan sombra natural, contribuyendo tanto a la calidad del grano como a conservar la biodiversidad. También recoge prácticas destinadas a mantener la humedad y reducir la erosión mediante el cultivo bajo sombra y barreras vivas. La cosecha se realiza manualmente para seleccionar los granos en su punto adecuado de madurez.
La dimensión social completa este enfoque. El documento destaca la organización de familias productoras en cooperativas orientadas a promover precios justos, capacitación técnica y transparencia en la cadena de valor, junto con prácticas que permiten documentar la trazabilidad y responder a compradores internacionales interesados en cultivos responsables y comercio justo.
La sostenibilidad continúa en la planta. EXTRACT mantiene sus calderas para reducir las emisiones derivadas de la combustión y emplea agua recirculada en el sistema de enfriamiento para disminuir el consumo. Entre los próximos pasos está prevista la instalación de paneles solares para generar energía destinada a las operaciones de las calderas y las bombas de recirculación de agua.
La empresa también reutiliza los residuos sólidos de la destilación. El bagazo es entregado a pequeños agricultores para utilizarlo como fertilizante natural. La práctica responde a un principio que EXTRACT resume así: “Lo que ha producido la tierra, debemos devolverlo a la tierra”.
Innovación para abrir nuevos mercados
Vettorazzi explica que comenzó estudiando las aplicaciones finales de los aceites esenciales para identificar oportunidades más allá de su comercialización como insumos. De ese proceso surgieron distintas líneas, entre ellas un repelente natural desarrollado durante un período de fuerte incidencia de dengue, zika y chikungunya en Guatemala. Su aceptación permitió competir en el mercado local y posteriormente comenzar la internacionalización hacia El Salvador y Honduras, mientras existen oportunidades comerciales en Costa Rica.
El próximo objetivo es la industria alimentaria. EXTRACT busca trabajar especialmente con pequeñas y medianas empresas que no cuentan con la misma capacidad de importación de los grandes fabricantes. Vettorazzi ve una oportunidad en acompañarlas en la incorporación de aceites esenciales y estima que esta línea podría llegar a duplicar las ventas locales de la compañía.
Tras casi tres décadas, el ejecutivo resume la identidad de EXTRACT en una palabra: “Innovadores”. Pero detrás de esa innovación sitúa también el propósito social de la compañía: “Principalmente queremos una mejor forma de vida de los campesinos que producen nuestra materia prima”.
En esa combinación de innovación, acceso a mercados, relación directa con los productores y manejo responsable de los recursos naturales se encuentra la apuesta de EXTRACT: transformar el cardamomo guatemalteco en productos de mayor valor y, al mismo tiempo, en una oportunidad de desarrollo para las comunidades que están en el origen de su cadena productiva.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables – AGEXPORT: Empresas que Transforman


