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La transición hacia una aviación más sostenible da un paso decisivo en Europa. SkyNRG ha asegurado la financiación necesaria para iniciar la construcción de la primera fábrica de los Países Bajos dedicada íntegramente a la producción de combustible sostenible para la aviación (SAF), un proyecto respaldado desde sus inicios por KLM.
Ubicada en Delfzijl, la planta marcará el inicio de la producción a gran escala de SAF en el país y está previsto que, a partir de 2028, alcance una capacidad de 100.000 toneladas anuales de combustible alternativo.
Un impulso estratégico para la descarbonización del sector aéreo
KLM lleva años apostando por vuelos más limpios, silenciosos y eficientes. Como cofundadora y accionista de SkyNRG desde 2009, la aerolínea ha desempeñado un papel clave en el desarrollo del mercado de SAF y en la consolidación de este proyecto, anunciado oficialmente en 2019.
La compañía fue además la primera aerolínea del mundo en ofrecer una garantía de compra a largo plazo, un elemento decisivo para asegurar la financiación y viabilidad de la planta.
Junto con la renovación de flota, el uso de SAF es una de las medidas más eficaces para reducir las emisiones del sector. Aunque durante el vuelo las emisiones de CO₂ son similares a las del queroseno convencional, el impacto global en todo el ciclo de vida —desde la producción hasta la combustión— es al menos un 65% inferior.
Marjan Rintel, CEO de KLM, subraya: «Estamos orgullosos de nuestra colaboración con SkyNRG, donde, como cofundadores e inversores, hemos sentado las bases para la primera fábrica dedicada al SAF en los Países Bajos. Nos hemos comprometido a comprar 75.000 toneladas de SAF al año, lo que supone aproximadamente el 2 % de nuestro consumo total de combustible. Con esta fábrica, estamos dando un paso concreto hacia la aceleración de la producción de SAF en los Países Bajos, reforzando nuestra posición de liderazgo internacional en este campo».
Permisos, financiación y papel del Gobierno
El desarrollo del proyecto no ha estado exento de dificultades. Obtener los permisos y la financiación necesaria fue un proceso largo y complejo, lo que, según KLM, pone de manifiesto la necesidad de una mayor implicación institucional.
Rintel añade: «Conseguir los permisos y la financiación necesarios para la fábrica fue un proceso largo y difícil. Esto pone de relieve la necesidad de un gobierno activo que invierta y colabore con el sector, para que podamos alcanzar colectivamente el objetivo nacional de llegar a una mezcla del 14 % de SAF para 2030».
Maarten van Dijk, Director ejecutivo de SkyNRG, destaca por su parte el papel de la colaboración industrial: «La colaboración con KLM ha sido clave en este proyecto. Lo que estamos logrando aquí demuestra que las aerolíneas y la industria pueden asumir conjuntamente la responsabilidad de hacer que la aviación sea más sostenible. Con el inicio de la construcción, estamos demostrando que las inversiones en SAF pueden hacerse realidad en Europa».
Objetivo 14% de mezcla en 2030
La nueva fábrica supone un avance relevante, pero no suficiente para alcanzar los objetivos climáticos fijados por el país. El Gobierno neerlandés ha establecido como meta que el combustible utilizado en aviación incluya un 14% de SAF en 2030, lo que exigirá acelerar inversiones y ampliar capacidad productiva.
KLM respalda la creación de un fondo nacional para el SAF, tal como recomienda el informe Wennink “The Route to Future Prosperity”, con el objetivo de facilitar la expansión y escalabilidad de la producción.
Además, un estudio de mercado realizado por Markteffect para KLM refleja un respaldo social significativo: el 87% de los ciudadanos neerlandeses considera que los ingresos procedentes de los impuestos sobre el transporte aéreo deberían destinarse a hacer los vuelos más limpios.
Un paso estructural en la transición aérea
La puesta en marcha de la planta de Delfzijl representa un hito industrial para Países Bajos y un avance estratégico para el conjunto del sector aéreo europeo. No obstante, el proyecto también evidencia que la transición hacia combustibles sostenibles requiere alianzas público-privadas, estabilidad regulatoria y apoyo financiero sostenido.
El reto ya no es tecnológico, sino de escala.
Consulta más información responsable en las publicaciones Corresponsables y en el Caso Práctico de KLM en el Anuario Corresponsables 2025.


