Para los emprendedores, uno de los aspectos más complejos de iniciar y mantener un nuevo negocio, es el desarrollo e implementación de protocolos efectivos para la seguridad, tanto de espacios físicos, como de la información. Si bien la digitalización ha traído ventajas importantes en este aspecto, la realidad es que no ha hecho más que crear sistemas cada vez más distantes.
Sistemas modernos y sus complejidades
Este proceso de cambio que ha experimentado el mercado de la seguridad empresarial se caracteriza principalmente por el desarrollo de herramientas especializadas, donde cada una de estas es capaz de aprovechar funciones particulares para abordar cada amenaza de manera minuciosa.
Se trata de un beneficio que, aunque atractivo durante la era de la digitalización, estaría trayendo problemas importantes en materia de gestión, especialmente para aquellos pequeños negocios que no cuentan con los conocimientos necesarios para configurar cada una de las herramientas de forma efectiva. Contradictoriamente, esta especialización crea brechas de seguridad más frecuentes.
Integración, la respuesta
Ante esta problemática, los proveedores de herramientas de seguridad han optado por sustituir los sistemas especializados por entramados integrados que toman en cuenta un sinfín de medidas de seguridad física, como el control de accesos y la videovigilancia, entre otras.
Estos no solo simplifican la gestión de los sistemas de protección, sino que lo hacen sin sacrificar la calidad de cada una de las medidas.
La centralización de la seguridad es parte esencial del desarrollo de edificios inteligentes, ya que permiten que el personal de vigilancia, tanto física como digital, monitoreen las instalaciones en tiempo real. En conjunto con mayor efectividad, estos sistemas representan una reducción en los costos administrativos y en la eficiencia energética.
¿Cómo funcionan los sistemas integrados?
La seguridad integrada implementa sistemas de gestión basados principalmente en el Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés), inteligencia artificial, Big Data y gestión en la nube, lo que permite que cada dispositivo recopile información de forma autónoma y en tiempo real. Esta luego es analizada por los sistemas inteligentes, y procesada en entramados centralizados con acceso remoto.
La integración no solo se da entre sistemas físicos, sino que estos se conectan de manera ininterrumpida a los sistemas de seguridad digital, creando redes mucho más completas donde la retroalimentación es clave.
Gracias a este componente virtual, es posible monitorear prácticamente todos los departamentos de la empresa en tiempo real.
Implementación de sistemas integrados
La implementación de los sistemas de seguridad integrados requiere inicialmente de una inversión en equipos que soporten dicha tecnología. Esencialmente, todos los dispositivos inteligentes (capaces de conectarse a internet) son capaces de integrarse a los sistemas de gestión centralizada.
Sin embargo, muchos de estos utilizan software o funcionalidades patentadas, por lo que será necesario invertir en dispositivos de un mismo fabricante o proveedor.
Algunos de los dispositivos más utilizados en la creación de sistemas de seguridad integrados incluyen: cámaras de vigilancia, control de acceso, alarmas, sensores, equipo de rastreo de productos y maquinaria, dispositivos wearable para el monitoreo del personal, entre otros.
Consideraciones
Los sistemas integrados requieren de una inversión inicial importante, ya que no solo se basan en la instalación de dispositivos modernos, sino también en el reemplazo de sistemas obsoletos que pueden formar parte de la estructura de la edificación. Aunque algunos equipos antiguos son compatibles con herramientas más modernas, la realidad es que serían cada vez menos.
Del mismo modo, los sistemas integrados serán tan eficientes como lo sea su instalación y configuración, haciendo que sea necesario contar con personal especializado para la implementación adecuada de esta tecnología, así como para la formación del personal clave en materia de seguridad.
Por último, al ser sistemas basados principalmente en el almacenamiento y gestión de datos, la seguridad integrada puede representar una amenaza a la privacidad si no se toman en cuenta las medidas adecuadas. Las empresas están obligadas a implementar protocolos de seguridad que aseguren la protección de datos en todo momento.

