A través de un proceso de transformación que representa un hito en la economía circular, los envases de cartón para bebidas están dejando de ser residuos para convertirse en materiales útiles y duraderos. Envases como los de Tetra Pak pueden transformarse en polialuminio, un compuesto que hoy se utiliza en la industria de la construcción y en la fabricación de mobiliario urbano, demostrando cómo el reciclaje permite dar una segunda vida a los materiales posconsumo.
Pasos para reciclar un envase de cartón para bebidas
Antes de que un envase llegue a una planta de reciclaje, necesita la acción del consumidor. La campaña #3PasosPorElPlaneta, de Tetra Pak en la región Andina, promueve una manera sencilla y práctica de preparar el envase para su reciclaje:
- Desarma: despega las cuatro esquinas de las cajas de cartón y aplánalas.
- Escurre: quita la tapa, escurre el contenido sobrante y vuelve a tapar.
- Deposita: arroja las cajas en bolsas o canecas de residuos aprovechables. También pueden entregarse directamente a los recicladores.
Este gesto individual es el primer eslabón en la cadena de transformación circular. Una vez reciclado correctamente, el envase entra en un proceso industrial dividido en tres etapas clave:
- Recolección y clasificación: los envases posconsumo se agrupan en centros de acopio o puntos limpios. En Ecuador y otros países de la región, esta tarea muchas veces es liderada por recicladores de base, cuyo trabajo es esencial en la economía circular.
- Separación de materiales: en plantas especializadas, los envases son procesados en hidropulpers, que son como grandes licuadoras industriales, con agua. Mediante agitación y centrifugación se separa la fibra de cartón del resto de materiales. El cartón recuperado se utiliza para fabricar papel, servilletas, cajas o cartones para huevos.
- Transformación del polialuminio: el residuo restante, una mezcla de polietileno y aluminio, se funde y se transforma en polialuminio, un material con propiedades de alta resistencia, impermeabilidad y larga duración.
Mónica Montes, gerente de Sostenibilidad de Tetra Pak Andina, explica que “el modelo de economía circular que hoy impulsa Ecuador nos desafía a transformar nuestra visión sobre los residuos: aquello que antes considerábamos un desecho, hoy es una oportunidad para crear valor. En el caso de los envases de cartón para bebidas de Tetra Pak®, su conversión en polialuminio es una prueba tangible de cómo la innovación puede cerrar el ciclo de los materiales y generar beneficios económicos, sociales y ambientales. Como líderes en soluciones de envasado, procesos y servicios, entendemos que nuestra responsabilidad no termina en proteger los alimentos, sino que involucra también ayudar a proteger el medio ambiente, liderando la sostenibilidad a través de la economía circular”.
El polialuminio obtenido del reciclaje de envases de cartón para bebidas se convierte en una materia prima clave para diversas industrias en el país. Hoy se utiliza para fabricar una amplia gama de productos como láminas para techos, tejas, placas para construcción, bancas, señalética, mobiliario escolar, juegos infantiles, tablas, estantes y pisos industriales. Empresas como Molpack, Cartopel, Absorpelsa y Ecuaplastic, entre otras, utilizan este material reciclado para la fabricación de productos de alta durabilidad, contribuyendo activamente al cierre del ciclo de los envases posconsumo de Tetra Pak®.
Este esfuerzo conjunto se refleja en los resultados alcanzados durante el último año. Junto con sus aliados y recicladores de base, Tetra Pak logró recolectar y reciclar 2.910 toneladas de envases posconsumo, lo que representa un crecimiento del 15% en comparación con 2024. Si se considera un peso promedio de 15 gramos por envase, esta cifra equivale aproximadamente a 194 millones de envases reciclados, transformados nuevamente en materiales útiles para la industria.
El reciclaje de envases de cartón como los de Tetra Pak® es una necesidad. El recorrido desde el consumo hasta su transformación en polialuminio demuestra que cada acción cuenta. Desde desarmar, escurrir y depositar un envase, hasta transformarlo en una lámina para un techo, este proceso es un símbolo tangible de cómo la economía circular puede ofrecer soluciones reales a los problemas ambientales de hoy.
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