Los consumidores de todo el mundo buscan cada vez más alimentos funcionales, convenientes, ricos en proteína y que puedan contribuir a una relación más equilibrada con la alimentación, según informes de Mintel, Euromonitor, McKinsey y WGSN.
Este movimiento refleja un cambio importante: en lugar de enfocarse solo en sabor o practicidad, crece el interés por productos que contribuyan a mejorar el ánimo, favorezcan el envejecimiento saludable, ayuden en el control del peso y entreguen beneficios reales para la salud.
Conoce las 10 tendencias que pueden marcar el comportamiento alimentario en 2026:
1. ¡Proteína, sí! Y de varias fuentes: La proteína sigue como el ingrediente más deseado a nivel global, impulsada por el interés en saciedad, apoyo al control del peso y mantenimiento de la masa magra, tendencia que se intensificó con la popularización de los medicamentos inyectables para bajar de peso. Esto abre espacio para snacks, bebidas fortificadas, yogures, helados proteicos y combinaciones de proteína animal y vegetal, que pueden ganar aún más fuerza en 2026. “Y muestra que las personas están entendiendo la importancia de la proteína para el control del peso y el envejecimiento saludable”, comenta la nutricionista y Máster en Nutrición Ana Cristina Gutiérrez, miembro del Consejo Consultor de Nutricionistas de Herbalife.
2. Comer para vivir más y mejor: La economía del envejecimiento saludable está entre los segmentos que más crecen en bienestar, según McKinsey. Con eso, los consumidores buscan cada vez más productos ricos en antioxidantes, fibras, omega-3 y compuestos antiinflamatorios, mirando beneficios a largo plazo — como salud cognitiva, inmunológica y metabólica.
3. La era de los “smart foods”: Gana espacio el consumo de productos prácticos y nutritivos, como bebidas con electrolitos, colágeno o cafeína natural, vitaminas, probióticos, snacks proteicos y comidas rápidas con buen perfil nutricional. Euromonitor estima que las categorías de conveniencia saludable crezcan por encima del promedio de la industria hasta 2028. “No basta con ser nutritivo: el producto también necesita ser práctico y versátil”, afirma Gutiérrez.
4. “Mood food” en destaque: Los alimentos que ayudan a regular el ánimo y reducir el estrés entran definitivamente en el radar. Ingredientes como cacao rico en flavonoides, magnesio, triptófano y mezclas de tés relajantes pueden ganar relevancia. Informes de Deloitte indican que más del 50% de la generación Z busca alimentos que impacten positivamente el bienestar mental, una tendencia que puede fortalecerse en 2026.
5. Salud intestinal en el centro de la conversación: La ciencia refuerza la importancia del microbioma para la salud y el bienestar, impulsando el consumo de alimentos con fibras solubles, prebióticos, probióticos y fermentación natural. El mercado global de probióticos puede superar los US$ 100 mil millones hacia 2030, reflejando el interés por soluciones que influyan en digestión, inmunidad, ánimo y metabolismo.
6. Estabilidad glucémica como nuevo mantra: Mantener niveles de glucosa estables se volvió sinónimo de energía constante y menos hambre. Las búsquedas globales por low glycemic foods crecieron más del 70% en los últimos dos años, según Google Trends. Esto lleva a los consumidores a priorizar productos con liberación sostenida de energía, especialmente aquellos ricos en fibras, proteínas y grasas saludables.
7. Evidencia científica y transparencia: El consumidor sigue valorando etiquetas cortas e ingredientes reconocibles, pero ahora también exige evidencia científica y transparencia — especialmente en bebidas funcionales, suplementos y alimentos proteicos. “El consumidor quiere fórmulas limpias, pero también quiere saber si funcionan”, refuerza la nutricionista.
8. El “no alcohol” gana espacio: El consumo global de alcohol está bajando, sobre todo entre jóvenes adultos, impulsando categorías como vinos desalcoholizados, cervezas 0% y tragos con adaptógenos. La empresa global IWSR prevé que este segmento crezca más del 7% anual hasta 2027. “El nuevo lujo es despertarse bien. Las personas quieren disfrutar de la vida social sin descuidar la salud”, comenta Gutiérrez.
9. Indulgencia consciente: Crece la búsqueda por placer sin culpa, con postres en porciones más pequeñas, ingredientes más naturales, menos azúcar y formulaciones nutricionalmente equilibradas. “Se trata de disfrutar el sabor con elecciones más inteligentes”.
10. Personalización nutricional guiada por tecnología: La nutrición adaptativa puede ganar aún más fuerza en 2026: planes que cambian según el sueño, la actividad física, el ánimo y las metas de salud y bienestar. La personalización, antes limitada a nichos premium, se vuelve más accesible con dispositivos portátiles, IA, apps de seguimiento e incluso tests de microbioma. “La nutrición personalizada salió del laboratorio y llegó al celular — ya es una realidad en países como Estados Unidos y puede expandirse pronto al resto del mundo”, afirma Gutiérrez.
Empresas como Herbalife, que amplían su portafolio de proteínas y alimentos funcionales, pueden apoyar para que estas tendencias ganen espacio en la rutina de quienes buscan bienestar y practicidad.
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