A seis meses de su lanzamiento oficial, el proyecto “Transitando hacia una construcción circular y descarbonizada en Chile”, impulsado por Ministerio del Medio Ambiente (MMA), financiado por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF), coordinado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), y ejecutada por Fundación Chile (FCh); presenta avances significativos en gobernanza, pilotaje, estudios técnicos e implementación territorial, sentando las bases para una transformación estructural del sector construcción hacia un modelo más resiliente, regenerativo y bajo en emisiones.
Uno de los principales hitos de este primer semestre ha sido la construcción de la identidad estratégica del programa, donde se definió un nuevo nombre que refleja su visión de largo plazo: “Entorno+Circular, Programa Nacional para una Construcción Resiliente y Regenerativa”, cuyo lema es “Movilizando las cadenas de valor en construcción y demolición hacia una transición sostenible”. Este ajuste busca fortalecer el posicionamiento del programa y facilitar su articulación con actores públicos, privados y territoriales.
“Desde agosto de 2025, el equipo del proyecto ha trabajado de manera coordinada con diversos servicios públicos y actores privados para avanzar en la implementación de las ambiciosas metas de esta iniciativa, que contempla más de 130 productos comprometidos. Este trabajo se vio fortalecido en diciembre con la consolidación de la gobernanza del programa, a través del primer comité estratégico, que contó con el compromiso de los ministerios de Obras Públicas, Vivienda y Urbanismo, Desarrollo Social y Familia, y Medio Ambiente”, explica Florencia Delgado, Jefa de Proyecto de Fundación Chile.
En materia de capital humano, el proyecto desarrolló un primer set de nueve perfiles de competencias laborales, elaborados junto a ChileValora y recientemente aprobados por su directorio. Estos perfiles están orientados a fortalecer capacidades clave para una construcción circular y una adecuada gestión de residuos de construcción y demolición (RCD), destacando aquellos enfocados en recicladores de base, críticos para la gestión de residuos en contextos de desastre, y en la gestión y supervisión de RCD en obra.
Paralelamente, se dio inicio a estudios estratégicos que permitirán robustecer la toma de decisiones públicas y privadas. Entre ellos, el desarrollo de metodologías para estimar el precio social de los impactos ambientales asociados a la construcción y demolición, junto con análisis de ciclo de vida de distintas alternativas de gestión de RCD, estudio encargado a InnovaCiclos. Asimismo, se inició una investigación a cargo de la consultora APORTO para identificar y parametrizar los impactos de la sobreespecificación en el diseño estructural y uso de materiales, con foco en evitar el uso excesivo de materiales, sin comprometer la resiliencia de las obras, asegurando en todo momento el cumplimiento de las normativas básicas de edificación y seguridad de la industria.
En el ámbito del pilotaje de soluciones, el proyecto inició, junto al Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción (CTEC ) y en coordinación con el Ministerio de Obras Públicas, el diseño de un sistema de pilotaje ambiental para el uso seguro de residuos valorizados y subproductos industriales en infraestructura vial. Este piloto contempla un llamado abierto a soluciones que deseen ser evaluadas ambientalmente en aplicaciones viales.
De manera complementaria, se puso en marcha un piloto junto al Centro Nacional para la industria de la Madera ( CENAMAD) para el desarrollo de estándares de circularidad en la industria forestal, maderera y de la construcción en madera, con miras a una futura certificación de madera circular y al cumplimiento de metas de compra pública circular, en coherencia con la hoja de ruta de construcción en madera exigida por la NDC 2025.
La implementación territorial también comenzó a materializarse mediante talleres presenciales en la Región de Los Lagos y reuniones virtuales con la Región de Los Ríos, orientadas a planificar el apoyo y desarrollo de programas y proyectos regionales.
Rubén González, líder mandante de la iniciativa desde el Ministerio de Medio Ambiente, destacó que el proyecto “ha iniciado muy rápida y fructíferamente, logrando consolidar productos concretos e iniciar trabajo con los principales centros tecnológicos del sector, además de comenzar un apoyo efectivo a las regiones. Hemos sembrado las bases de la implementación del programa para los próximos años, y durante 2026 seguiremos avanzando con más fuerza hacia una construcción circular, resiliente y regenerativa”
En términos de cifras, durante 2025 el proyecto ha articulado un ecosistema de colaboración compuesto por más de 32 instituciones, ha convocado a más de 600 personas y 300 instituciones en sus actividades, y ha concretado doce convenios de colaboración y contratos de servicio, equivalentes a seis líneas de acción ya en ejecución. A ello se suman cinco eventos de difusión y cinco instancias oficiales de gobernanza.
Para 2026, el programa proyecta la conformación de mesas de trabajo sectoriales, el desarrollo de nuevos análisis de ciclo de vida en materiales como asfalto, hormigón y madera, el lanzamiento de un crowdfunding para normas técnicas junto al Instituto de la Construcción, pilotos de teledetección de extracción ilegal de áridos y disposición ilegal de RCD, la ampliación de la implementación territorial a nuevas regiones y el avance en propuestas legales y regulatorias que habiliten la transición del sector.
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