En el marco del Día de las Infancias que se celebra el próximo 17 de agosto, especialistas destacan la importancia del cuidado auditivo desde los primeros días de vida como una pieza clave para garantizar un desarrollo saludable. En América, más de 217 millones de personas viven con pérdida auditiva, lo que representa el 21,52 % de la población. De no aplicarse medidas preventivas y de intervención temprana, se estima que esa cifra podría superar los 322 millones hacia 2050 .
La audición no solo nos conecta con el mundo: es fundamental para el desarrollo del lenguaje, la comunicación, el aprendizaje y el vínculo emocional. Por eso, es clave adoptar hábitos de escucha segura desde edades tempranas, ya que la exposición a ruidos excesivos puede dañar las delicadas estructuras del oído interno y derivar, con el tiempo, en pérdida auditiva inducida por ruido.
La importancia del tamizaje auditivo neonatal
En Argentina, todos los recién nacidos tienen derecho a un estudio auditivo gratuito conocido como emisiones otoacústicas (EOA). Esta prueba simple debería realizarse antes del alta de la maternidad o programarse en los días posteriores si no se llevó a cabo. Es el primer paso en el camino del cuidado auditivo.
Aunque no es frecuente, algunos niños pueden desarrollar pérdida auditiva en la infancia. Las causas pueden ser múltiples: factores genéticos, infecciones, complicaciones en el nacimiento o la exposición a ruidos intensos o medicamentos ototóxicos. Por eso, además del tamizaje neonatal, se recomiendan controles auditivos periódicos durante toda la niñez.
Tecnología auditiva pensada para acompañar la infancia
La tecnología auditiva actual está diseñada para acompañar la vida cotidiana de los niños: materiales seguros, mayor resistencia, fácil limpieza, colores vibrantes y compatibilidad con sistemas de amplificación en el aula.
Para los más pequeños, se suelen recomendar los modelos retroauriculares (BTE) por su comodidad y buen ajuste. Según especialistas, incluso cuando la pérdida auditiva afecta solo un oído, el uso de audífonos bilaterales puede mejorar la comprensión del habla y reducir el esfuerzo auditivo.
La pérdida auditiva puede presentarse incluso sin factores de riesgo visibles. Por eso, el cribado auditivo dentro de los primeros seis meses de vida es clave para establecer un abordaje diagnóstico y terapéutico adecuado. Pruebas como las emisiones otoacústicas permiten detectar dificultades auditivas desde los primeros días, y una intervención temprana con audífonos y estimulación sonora adecuada favorece el desarrollo del lenguaje y previene futuras dificultades en la comunicación.
El sonido de una infancia plena
A través del Programa Nacional de Detección Temprana y Atención de la Hipoacusia, el Estado argentino promueve la detección temprana, entrega audífonos y realiza seguimiento de niñas, niños y adolescentes que lo necesiten. También se capacita a equipos de salud y educación para fomentar entornos inclusivos.
“En este Día de las Infancias, recordemos que escuchar también es un derecho, y garantizarlo puede cambiar por completo el futuro de una persona. Cuidar la audición desde el inicio no es solo una cuestión médica: es darle a cada niño y niña una herramienta vital para aprender, jugar, expresarse y soñar con libertad”, explica la Lic. Agustina Leiro, fonoaudióloga de GAES.
🔗 Fuente: OPS – Salud auditiva