Luis Enrique Valdez Juárez, Profesor Investigador del Instituto Tecnológico de Sonora, ha dedicado más de una década a investigar, enseñar y promover la Responsabilidad Social desde el entorno académico mexicano. Su interés por esta materia nació en 2010, a partir del trabajo con estudiantes universitarios y de la necesidad de generar conciencia en su entorno local: “Fue en el aula donde descubrí la importancia de sensibilizar a las personas y al sector empresarial sobre la Sostenibilidad”.
Desde entonces, ha sido testigo de una evolución importante en el ámbito empresarial, aunque advierte que aún quedan muchos retos por delante: “Hoy hay más apertura y conocimiento, pero seguimos enfrentando desafíos estructurales. La RSE necesita convertirse en una cultura colectiva”. Su labor no solo ha estado orientada a la investigación, sino también a impulsar procesos de transformación desde el nivel personal, organizacional y comunitario, con una mirada sistémica y pedagógica.
En el marco del 20º Aniversario de Corresponsables, Valdez reconoce el papel fundamental que ha jugado el medio en la difusión de buenas prácticas y en la profesionalización del sector: “Corresponsables ha sido un actor clave para visibilizar el trabajo de instituciones y empresas que apuestan por modelos de gestión responsables”. Destaca además su impacto tanto en España como en América Latina, donde ha acompañado la evolución del concepto desde sus orígenes hasta su integración actual en los modelos de negocio.
Mirando al futuro, el investigador mexicano señala la importancia de un enfoque crítico frente a las dinámicas globales y el protagonismo que deberán asumir las nuevas generaciones: “El legado de la RSE no está escrito. Son ellos quienes deberán completarlo con nuevas ideas, herramientas y compromisos”.
Profesor Valdez, ¿cómo se inició en el ámbito de la Responsabilidad Social y la Sostenibilidad? ¿Qué circunstancias le llevaron a implicarse en este campo desde la docencia y la investigación?
Mi acercamiento a la Responsabilidad Social comenzó a partir del año 2010, principalmente desde el ámbito académico. Fue a través del trabajo con estudiantes universitarios y el desarrollo de temas de investigación relacionados con la Sostenibilidad que descubrí la importancia de sensibilizar a las personas y al sector empresarial de mi región sobre estos temas.
En aquellos primeros años, el conocimiento sobre RSE era escaso, incluso dentro del entorno académico. Sin embargo, conforme fui profundizando en el tema, también creció mi interés y compromiso personal.
¿Cómo valora el grado de avance de la Responsabilidad Social en la actualidad y qué aspectos considera que siguen siendo prioritarios?
Aunque se han logrado avances importantes en el sector empresarial, especialmente en cuanto a la adopción de mejores prácticas, aún queda un largo camino por recorrer. La Responsabilidad Social y la Sostenibilidad requieren una concienciación más amplia, no solo en las organizaciones, sino también a nivel social.
«La RSE debe ser impulsada desde lo personal, lo organizacional y lo colectivo»
Hoy en día, existe una mayor apertura y conocimiento, pero seguimos enfrentando desafíos estructurales. Las iniciativas responsables no pueden limitarse a unas cuantas empresas comprometidas: se necesita una cultura colectiva que respalde acciones sostenidas en favor del medio ambiente, la calidad de vida y la equidad social.
En este 20 Aniversario que hoy celebramos, ¿cómo conoció a Corresponsables y qué valoración le merece su papel en la difusión de la RSE durante estas dos décadas?
Descubrí Corresponsables a través de correos electrónicos y de búsquedas en internet, en el marco de mis investigaciones sobre buenas prácticas y casos ejemplares en Sostenibilidad. Desde entonces, reconozco en esta organización una labor destacada en la promoción de la RSE tanto en España como en América Latina.
«Corresponsables ha sido clave en visibilizar modelos de gestión responsables en Iberoamérica»
Corresponsables ha sido un actor clave para visibilizar el trabajo de instituciones y empresas que apuestan por modelos de gestión responsables.
Desde su experiencia académica y de campo, ¿qué cambios ha observado en la evolución de la RSE desde que comenzó a abordarla hasta hoy?
Los cambios han sido notables, especialmente en el ámbito empresarial. Se han desarrollado prácticas más estructuradas y profesionales, y las organizaciones han comenzado a entender que la Sostenibilidad no es solo una tendencia, sino una necesidad estratégica.
«Todavía enfrentamos desafíos estructurales: la RSE necesita convertirse en una cultura colectiva»
Las exigencias del mercado y una sociedad más consciente han empujado a muchas empresas a revisar sus procesos, integrar principios éticos y medioambientales en su actividad y fortalecer sus políticas de responsabilidad. Esto representa un avance, pero también evidencia que aún existen importantes brechas que superar.
¿Qué hitos o factores clave considera que han marcado la evolución de la Sostenibilidad en estas dos décadas?
Uno de los factores más determinantes ha sido el impacto del cambio climático. Sus efectos visibles y crecientes han generado una mayor conciencia tanto en personas como en empresas, impulsando la adopción de prácticas orientadas a reducir la huella ambiental.
«El cambio climático ha sido uno de los principales impulsores de conciencia empresarial»
También las exigencias de los consumidores han influido en esta evolución. Cada vez más, se demandan productos y servicios que respondan a criterios sostenibles no solo en lo ambiental, sino también en lo social y económico. Este nuevo perfil de consumidor ha obligado a las empresas a replantear sus estrategias, abriendo paso a modelos más responsables y circulares.
A lo largo de su trayectoria, ¿cuáles considera que han sido las lecciones más importantes aprendidas en torno a la RSE?
Una de las principales lecciones es la necesidad de promover la Responsabilidad Social desde distintos niveles: el personal, el colectivo y el organizacional. No basta con implementar políticas en las empresas si no existe una interiorización real de estos valores en las personas y comunidades que las conforman.
«Impulsar la Sostenibilidad requiere constancia, ejemplo y un enfoque sistémico»
He aprendido que impulsar la RSE implica también generar conciencia en los entornos educativos y locales, aunque no siempre se logren resultados inmediatos. La transformación cultural requiere constancia, ejemplo y un enfoque sistémico que conecte valores, acciones y resultados concretos.
En esos primeros años de impulso de la RSE en su entorno, ¿recuerda alguna vivencia o dificultad que ilustre los retos del proceso?
Sí, una experiencia muy representativa fue intentar fomentar la conciencia sobre la RSE entre estudiantes universitarios y empresarios locales. A pesar del esfuerzo, en muchas ocasiones la respuesta fue limitada o con escaso interés por parte de los interlocutores.
Desde su perspectiva como académico e investigador en México, ¿quiénes considera que han sido los principales referentes o impulsores de la RSE a nivel nacional e internacional?
En el contexto mexicano, sin duda el Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI) ha jugado un papel destacado, promoviendo buenas prácticas a través de procesos de certificación y herramientas de sensibilización empresarial.
En el ámbito español, destacaría el trabajo de AECA, que ha contribuido significativamente tanto en la formación profesional como en la difusión académica de la Responsabilidad Social. A nivel global, la labor de la ONU ha sido clave, especialmente con la promoción de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) como marco de referencia universal.
¿Podría compartir con Corresponsables algún caso de éxito que le haya llamado especialmente la atención en el campo de la RSE?
Un ejemplo emblemático es el de la empresa TOMS, dedicada a la fabricación de calzado. Su modelo de negocio incluye una dimensión social clara: por cada par de zapatos vendido, un porcentaje se destina a ayudar a familias, especialmente niños, en situación de pobreza extrema.
Este tipo de iniciativas muestran cómo es posible integrar el impacto social como parte del modelo de negocio, sin renunciar a la viabilidad económica, y pueden servir de inspiración para empresas de cualquier tamaño o sector.
Profesor Valdez, con la mirada puesta en el horizonte, ¿cómo visualiza el futuro de la Responsabilidad Social y la Sostenibilidad? ¿Qué retos y oportunidades anticipa para las próximas décadas?
A mi juicio, el panorama que se avecina será cada vez más complejo, sobre todo por el impacto que puedan tener las políticas públicas de los países con mayor peso económico. Esto podría condicionar negativamente el avance de las agendas sostenibles si no se logra un equilibrio entre los intereses económicos y los compromisos ambientales y sociales.
Finalmente, ¿qué rol considera que deben asumir las nuevas generaciones para continuar fortaleciendo el legado de la RSE?
Las nuevas generaciones tienen una responsabilidad muy relevante en este proceso. Su papel será fundamental para conservar y transformar el mundo que hemos heredado y construir el que deseamos.
«Las nuevas generaciones deben exigir coherencia y fomentar prácticas éticas desde dentro»
Como consumidores, como ciudadanos y como futuros líderes, tienen en sus manos la posibilidad de exigir mayor coherencia a las organizaciones, impulsar cambios desde dentro y fomentar prácticas más justas, éticas y sostenibles. El legado de la RSE no está escrito, y son ellos quienes deberán completarlo con nuevas ideas, herramientas y compromisos.
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