“Las empresas que realizan buenas prácticas tienen una manera más de diferenciarse” | Corresponsables.com España

“Las empresas que realizan buenas prácticas tienen una manera más de diferenciarse”

02-08-2017
Carmen Bustos, CEO de Soulsight

¿Qué es Soulsight y cómo ha sido su evolución desde su comienzo con la apuesta de hacer cosas por y para personas?

Es una consultora estratégica que utiliza procesos creativos y de diseño centrado en el usuario para resolver los problemas que tienen hoy en día. Trata de hacerlo con un enfoque distinto al de la consultoría tradicional, sobre todo porque busca la implicación real de los equipos con los que trabaja para que el enfoque y la aproximación sea muy multidisciplinar y colaborativa. 
 
Siempre nos gusta decir que no trabajamos para los clientes, sino con los clientes. Eso, a lo largo de los años, parece un matiz menor pero ha conseguido que en los proyectos en los que colaboramos el resultado o lo que se valora no sea sólo lo tangible, sino todo el proceso que ha vivido la propia compañía. Esto ocurre porque todos nuestros proyectos se producen en un entorno de cambio. Nos damos cuenta de que nuestro papel es más de ‘coachear’ ese cambio a nivel humano que llegar a resultados disruptivos. 
 
El talón de Aquiles está en hacer que las personas hagan cambios de comportamientos y paradigmas, que se den cuenta de que el cambio es necesario y que tiene que empezar por ellos mismos.
 
 
Partiendo del punto de que trabajáis en un período de cambios y que asesoráis a distintas organizaciones, ¿son palpables esas alteraciones?, ¿se dejan asesorar estas empresas?
Tras varios años, el aprendizaje que hemos obtenido es que el cambio sí es posible. Hay compañías que abrazan la incertidumbre del cambio y son capaces de navegar en esa complejidad y romper las inercias y los patrones, pero creo que está alineado con el modelo de liderazgo de esas organizaciones. 
 
Esa tensión que hay entre lo viejo y lo nuevo lo aceptan mejor los liderazgos inclusivos y a gente que tiene un estilo mucho más humilde, abierto, que da voz al resto de la organización. También nos hemos dado cuenta de que precisamente el que tiene más dinero no tiene porqué avanzar más.
 
 
¿Cómo incluís la gestión responsable y la RSE en vuestros proyectos?
Son la esencia de nuestra labor, que es trabajar por y para las personas, y también entender cuáles son los cambios sociales que se están produciendo y cómo impacta en las organizaciones. Somos esa interfaz que contacta la falta de realidad con la organización y lo que está pasando en el mundo. 
 
Nosotros vemos el diseño como una herramienta muy importante porque permite que la organización cambie haciendo cosas. Nos gusta la filosofía de aprender haciendo. A través de esta disciplina lo que se consigue es sensibilizar a la organización hacia esos procesos más centrados en las personas y la sociedad. Tienen que entender que deben diseñar desde la necesidad y no desde la posibilidad. Nuestro discurso no es un discurso de sostenibilidad en el sentido de 'tenéis que ser más responsables', sino que está intrínseco. En el proceso necesariamente tienes que crear valor para el colectivo al que te diriges, y entonces, ese ‘crear valor’ pasa por ser sostenible y ético. Son valores que dependiendo de qué cliente tienes, los haces más explícitos o lanzándolos poco a poco.  
 
Cuando ayudamos a las compañías a redefinir su visión o propósito lo primero que hay que hacer que entiendan cuáles son los activos que tienen y cómo conectan con las necesidades de la sociedad. En ese matching, la propuesta de valor que presentamos está absolutamente alineada., es un proceso natural. 
 
Por otro lado, un aspecto importante es el concepto de ejemplaridad y la falta de referentes porque, actualmente, los ejemplos que tenemos son negativos (casos de corrupción). Las empresas que realizan buenas prácticas tienen una manera más de diferenciarse. Se trata de una manera de liderazgo consciente, de tener la conciencia tranquila y no quedarse atrás.

 
Detrás de esa reestructuración de la mentalidad corporativa de negocio responsable en estos últimos años, ¿cómo creéis que se está desarrollando en España?
En este aspecto soy un poco crítica porque considero que a veces no llegamos al cambio estructural. Hay que ser coherente con lo que se dice que se va a hacer y con los propósitos que se quieren alcanzar. 
 
Cuando una empresa redefine su propósito tiene que reconectarlo con una marca, un legado, una trayectoria…, y necesariamente tiene que haber una conexión con las demandas que hay en la sociedad. El problema es que la gente construye propósitos sin conectarlos con nada.

 
Como consultora, ¿cuáles son los retos de las compañías en relación a la sociedad?
Un reto es que las organizaciones se abran y no sean endogámicas, lo que implica ser mucho más generoso y reflexivo, escuchar más, tener mayor humildad…las organizaciones son como las personas. Hay que abrirse, dejar que otros construyan contigo. 
 
Otro reto es la humanización porque las empresas están alejadas del sentir de las personas que trabajan en ellas. El 80-90% de la población de Occidente está desengage de su trabajo y, esto, es un mal endémico. A pesar de que la sociedad actual esté basada en el uso de las tecnologías, somos personas y nos tratamos como robots. Asimismo, siendo más futuristas, otro reto es el tema de la inteligencia artificial, ya que muchas tareas van a poder automatizarse. El desafío será la conexión entre la máquina y la persona de manera que ambas se entiendan.

 
¿Cómo os desenvolvéis en temas de  desigualdad social y cambio climático?
Nunca hemos trabajado directamente en ningún proyecto centrado en estos retos, sin embargo, sí que hay compañías con las que trabajamos que están sensibilizadas con el acceso, acceso que reduce la desigualdad. Por ejemplo Ikea, que trata de ofrecer soluciones para todo el mundo. Hemos trabajado en temas segundos usos, en ver cómo se pueden abrir los productos y servicios a un precio menor. 
 
En la parte de cambio climático, colaboramos con clientes como eléctricas o empresas de gran consumo. Son conscientes de la gestión de los recursos y de su limitación y hacemos esfuerzos por que eso se introduzca en la estrategia de la compañía y en su discurso, sensibilizando para implementar proyectos sostenibles. Además, se puede apreciar una sensibilización acelerada en estos dos últimos años con respecto a estos  temas y en relación a los ODS. 

 
¿Cómo invitaríais a otras empresas a sumarse al reto de la sostenibilidad y qué enseñanzas habéis obtenido de vuestro trabajo?
Lo primero es hablar del legado que quieren dejar estas compañías en el mundo y cuántos años quieren seguir existiendo. Hoy están aquí gracias a que en un pasado se han hecho las cosas de una manera que les ha permitido existir. 
 
En cuanto al aprendizaje, una de las cosas  con las que me quedo son  las lecciones de humildad que te da gente muy talentosa. Cada proyecto es una oportunidad para aprender y descubrir cosas, tanto tú mismo como los demás que participan en el proceso.