ODS8. "Nos importan la calidad, la transparencia, la sostenibilidad y que nuestro crecimiento como empresa se acompañe del desarrollo económico y social del entorno" | Corresponsables.com España

ODS8. "Nos importan la calidad, la transparencia, la sostenibilidad y que nuestro crecimiento como empresa se acompañe del desarrollo económico y social del entorno"

26-01-2022

Corresponsables entrevista a Pablo Jiménez, director general de Ibérica de Patatas. La compañía ha impulsado una iniciativa solidaria en la que se ha donado alrededor de 20.000 kilos de patatas -con un valor total cercano a los 10.000 euros-  a los bancos de alimentos de la ONG Mensajeros de la Paz, fundada y dirigida por el Padre Ángel. 

¿Nos puede ampliar la información de la noticia, qué destacaría, cuáles son sus principales ventajas y beneficios de esta iniciativa?

En febrero del año pasado pusimos en marcha esta iniciativa con Mensajeros de la Paz, una ONG con la que llevábamos colaborando puntualmente desde 2015 y que realiza una enorme labor de atención a familias y colectivos desfavorecidos. Atienden diariamente las necesidades de más de 900 personas en sus comedores sociales de Madrid, Toledo, León y Melilla, y cuentan con un Banco Solidario en Madrid a través del que reparte alimentos a más de 1.500 familias.

Como digo, ya habíamos colaborado con ellos en otras ocasiones proporcionándoles alimentos cuando nos lo solicitaban y esta vez nos propusimos lanzar una campaña durante todo el año con el objetivo de ayudar a aliviar la situación de tantas familias que lo están pasando mal a raíz de la crisis económica derivada de la pandemia: mucha gente ha perdido sus trabajos y tienen que recurrir a comedores sociales…

Así que lanzamos una campaña que consistía en etiquetar algunos de nuestros productos con el logo Alimento Solidario de Mensajeros de la Paz, con un mensaje muy claro al consumidor: si compras este producto, estás ayudando a que donemos alimentos a esta ONG para que pueda dar de comer a familias con pocos recursos. Y nos comprometimos con Mensajeros de la Paz a donar una cantidad determinada de patatas al mes que podría variar en función de cómo se desarrollara la campaña y por supuesto de sus necesidades de abastecimiento.

Finalmente, de febrero a diciembre, que es cuando se cerró la campaña, hemos donado unos 20.000 kilos, con un valor cercano a los 10.000 euros.

¿Cómo se enmarca esta iniciativa en la estrategia y valores de su organización?

Nos dedicamos a un producto de primera necesidad, un alimento básico como es la patata, y de alguna manera estamos concienciados desde nuestros orígenes con el hecho de que todas las personas puedan tener acceso a alimentos básicos. Desde siempre hemos participado en acciones solidarias y seguimos haciéndolo aún más en estos años de crisis en los que la ayuda es más necesaria que nunca.

Además de con Mensajeros de la Paz, colaboramos todos los años con el Banco de Alimentos de Madrid, a los que donamos cada año en torno a 30.000-50.000 kilos de producto; también con la ONG Remar, que ayuda a colectivos desfavorecidos en varias ciudades de España y tiene un área de reparto de alimentos para la que donamos patatas; y en 2020 empezamos a colaborar también con la World Central Kitchen del chef José Andrés en su delegación en Madrid. Poco después del confinamiento, en plena crisis de la pandemia, WCK organizó unas comidas solidarias dirigidas a personas con dificultades económicas para las que donamos casi 4.000 kilos de producto pelado y cortado listo para ser cocinado.

Somos una empresa familiar que ha evolucionado, gracias a nuestra apuesta por la tecnología y la I+D, hasta convertirnos en una de las primeras comercializadoras de patata en España, estamos comprometidos con nuestro entorno y queremos contribuir a crear valor para la sociedad. Nos importan la calidad, la transparencia, la sostenibilidad y que nuestro crecimiento como empresa se acompañe del desarrollo económico y social del entorno: tanto para los agricultores, con los que trabajamos estrechamente para ofrecer un producto de calidad desde la semilla hasta el lineal, como para los consumidores. Una empresa no puede tener la confianza de los consumidores si no es responsable y transparente.

En esta línea, ¿qué otras iniciativas o proyectos destacaría?

Nuestra actividad está ligada a la tierra, a la naturaleza, así que la sostenibilidad ha sido, desde siempre, una de nuestras prioridades. Promovemos y aplicamos criterios de sostenibilidad tanto en los cultivos como en las fases de producción y envasado. En los cultivos, mediante el fomento de buenas prácticas agrarias, como producciones certificadas con Global Gap, garantizando así una producción más sostenible y segura también para nuestros agricultores.

Y en el último año hemos renovado nuestro sistema de envases con el objetivo de mitigar el impacto ambiental que generan. Hemos trabajado en dos direcciones: por una parte, en la reducción del plástico en más de un 30%; y, por otra parte, en el empleo de envases con un plástico monomaterial que es 100% reciclable. De esta forma, contribuimos a frenar uno de los principales problemas a los que se enfrenta la industria alimentaria, los plásticos de un solo uso y la generación de residuos. Nuestro objetivo es ser más sostenibles en toda la cadena de valor de la patata.

¿Cuáles son los próximos retos y desafíos de su organización y cómo los piensan llevar a cabo?

Como contaba antes, los pilares del desarrollo de Ibérica de Patatas son la calidad, la innovación y la sostenibilidad y vamos a seguir trabajando para mejorar y profundizar en esos ámbitos.

Promovemos el producto autóctono, manteniendo el control de la producción desde la semilla hasta el lineal, y trabajando en contacto estrecho con los agricultores. Esto supone dos cosas: ofrecemos un producto de máxima calidad y, al mismo tiempo, fomentamos el consumo de temporada y de proximidad, lo cual supone un menor impacto en el medioambiente y promover el desarrollo local mediante la recuperación de cultivos locales.

En este sentido, hemos sido la primera compañía española en llevar a la gran distribución la Patata Nueva de Málaga, lo que ha hecho crecer el cultivo de esta variedad en más de un 30%. Y lo mismo estamos haciendo desde hace unos años con la Patata Nueva de la Comunidad de Madrid: es un producto de kilómetro cero, lo que supone una considerable reducción de emisiones al recortarse las distancias entre producción y comercialización. En este caso, el producto está en 24 horas del campo al lineal.

Por otra parte, a corto plazo, seguimos invirtiendo en la mejora de envases con un objetivo claro: reducir los plásticos y seguir ofreciendo al cliente envases prácticos, que optimicen la conservación del producto pero que minimicen el impacto ambiental.

También estamos invirtiendo en la renovación de maquinaria en nuestra planta de producción de Mercamadrid para reducir el consumo de agua y energía con el objetivo de ser más sostenibles. Y tenemos un proyecto para instalar placas fotovoltaicas, apostando así por las energías renovables.