ODS3. La menstruación marca el final de la educación para miles de niñas en todo el mundo | Corresponsables.com España
Grupos de interés:
 Tercer sector

ODS3. La menstruación marca el final de la educación para miles de niñas en todo el mundo

Al menos 500 millones de mujeres y niñas carecen de acceso adecuado a las instalaciones de higiene menstrual en el mundo

28-05-2020

La falta de letrinas en las escuelas y de productos de higiene femenina supone para muchas niñas el fin de su educación. Para muchas niñas en los países con menos recursos o especialmente vulnerables, el inicio del periodo menstrual, a menudo se trata de un reloj que marca el comienzo del fin de su educación, ya que al menos 500 millones de mujeres y niñas carecen de acceso adecuado a las instalaciones de higiene menstrual en el mundo. 

Muchas escuelas no tienen letrinas donde las niñas puedan acudir a asearse durante la menstruación por tanto deciden no acudir a la escuela en este periodo, y más allá de eso, la mayoría de las niñas en los países pobres no tienen acceso, ni podrían permitirse compresas sanitarias, tampones u otras formas de higiene menstrual. 

Sin estos productos de higiene femenina, muchas niñas faltan a la escuela durante sus períodos. Eso significa que pierden hasta una semana de clases cada mes, por lo que comienzan a quedarse atrás y finalmente abandonan la escuela. 

El objetivo de la celebración del Día de la higiene menstrual es reivindicar un mundo en el que todas las mujeres y niñas puedan gestionar su menstruación de manera higiénica, con seguridad, privacidad y dignidad, donde sea que estén.La higiene menstrual es vital para el empoderamiento y el bienestar de mujeres y niñas en todo el mundo. Se trata de algo más que solo el acceso a toallas sanitarias y baños apropiados, aunque eso es también muy importante. También se trata de garantizar que las mujeres y las niñas vivan en un entorno que valore y respalde su capacidad para manejar su menstruación con dignidad”afirma Eloisa Molina, Coordinadora de Comunicación de World Vision España. 

En Bangladesh, la tasa de abandono escolar de las niñas en el nivel secundario es alarmante: entorno al 46%. La menstruación es una amenaza oculta para la educación de las niñas en edad escolar ya que más del 40% no asisten a clase durante la menstruación. Las instalaciones en las escuelas para las niñas que menstrúan son muy raras y limitadas, ya que el 53% no tiene acceso a un baño con privacidad adecuada y solo el 3% tiene un cubo de basura dentro del baño.  

Para ayudar a garantizar que los períodos no marquen el final de la educación de las niñas, la ONG World Vision dedica parte de su trabajo de agua, saneamiento e higiene a abordar este problema críticoEsto se traduce en proyectos concretos con las comunidades para instalar letrinas en las escuelas para que las niñas puedan cuidarse durante sus períodos. 

Acabar con los tabúes y naturalizar la menstruación

Garantizar que las mujeres y las niñas vivan en un entorno que valore y respalde su capacidad para manejar su menstruación con dignidad es esencial. Para ello la ONG World Vision ha puesto en marcha diversos proyectos en todo el mundo que tienen en común acabar con los tabúes y naturalizar la menstruación. 

En Bangladesh, donde solo el 36% de las niñas conoce qué es la menstruación antes de tenerla, funciona ya un proyecto cuyo objetivo principal es la promoción de la higiene menstrual para adolescentes. Este proyecto ha facilitado y motivado a formar Grupos de Jóvenes, integrados por al menos 320 adolescentes, donde cada uno de los participantes han sido formados en diversas habilidades para la vida, haciendo especial hincapié en la promoción de la higiene menstrual. 

"Las jóvenes sólo necesitan tener la información para luego tomar las decisiones correctas sobre su salud. Las familias de por aquí son pobres y muchas no tienen acceso a compresas sanitarias. Además existe un estigma en torno a la menstruación, por lo que las niñas pueden sentirse incómodas pidiendo dinero a los miembros masculinos de la familia para comprarlas y avergonzadas para ir a comprarlas al mercado", cuenta Sunita, educadora en Blangladesh que ofrece clases de salud para adolescentes en Laxmipur, a niños y niñas, de 10 a 18 años.