ODS3. Las zonas de socialización de las empresas: el gran reto en la vuelta a los entornos de trabajo | Corresponsables.com España

ODS3. Las zonas de socialización de las empresas: el gran reto en la vuelta a los entornos de trabajo

Ceder el paso, delimitar las entradas y las salidas, marcar líneas en los suelos para evitar la proximidad, creación de turnos para ser atendidos, todo esto y más, hace de los espacios de socialización un gran desafío

01-06-2020

Evitar contagios en los espacios comunes -espacios de socialización- de las empresas, son el gran desafío en las diferentes fases de la desescalada y la vuelta a la “nueva normalidad” tras la COVID-19. Unos espacios más informales, de descanso, de relación personal, como recepción, cafetería, áreas de vending… donde también se relajan las medidas de seguridad y se acortan las distancias.

Para mantener esta interacción personal sin renunciar a la seguridad, la guía “Cómo adaptar un espacio de trabajo ante el covid19” de Actiu ofrece una serie de recomendaciones y ejemplos  prácticos de rediseño de los espacios para evitar cualquier riesgo de contagio.

Además de respetar medidas como una distancia mínima de 2 metros entre trabajadores, reducir la densidad y el aforo, promover una conciencia ecológica, impulsar la transformación digital, disponer de mobiliario ergonómico, mamparas de seguridad, materiales antibacterianos y crear espacios flexibles y polivalentes, la Guía propone protocolos de higiene para los trabajadores y sus puestos de trabajo, señalética que garantice la circulación segura y recomienda nuevas ayudas tecnológicas como cámaras con control de temperatura corporal o sensores que eviten el contacto en zonas de uso compartido.

La aplicación y cumplimiento de todas estas medidas resulta más difícil y compleja cuando se habla de los espacios de socialización, según Soledat Berbegal, Consejera y directora de reputación de marca de Actiu “mantener el control en tu puesto de trabajo resulta más sencillo -comenta- porque es un espacio específico de cada usuario, donde se realizan tareas muy concretas. El reto está en las llamadas zonas de socialización, de relación personal, donde se baja la guardia o desaparecen las reglas.” Para Berbegal, un espacio común bien diseñado, “además de proteger la salud, debe favorecer los encuentros creativos, permitiendo la transmisión de ideas entre las personas y posibilitar momentos de desconexión entre tareas operativas que requieren concentración. En este sentido, las terrazas al aire libre o la implantación de  tecnología con sensores sin contacto cada vez van a adquirir más protagonismo en los entornos corporativos de socialización” concluye Berbegal.