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ODS3. 500 personas se benefician del primer proyecto común de Laboratorios Viñas y Semergen Solidaria en Camerún

Laboratorios Viñas colabora desde hace años con distintas ONGs con el objetivo de mejorar la salud de adultos y niños

13-02-2020

Durante el mes de septiembre de 2019 y haciendo uso de sus vacaciones, la dra. Juliana Cabrera como tutora de la acción, una traumatóloga y tres estudiantes de MIR desarrollaron diferentes actividades con el objetivo de formar al personal sanitario y prestar atención sanitaria a los pacientes. Atendieron, especialmente, las urgencias y también a los hospitalizados colaborando en cirugía menor y en la atención a mujeres embarazadas, también al recién nacido. En total, llegaron a atender a 500 personas durante el mes, también ofrecieron formación en salud a los pacientes sobre hábitos higiénicos e infecciones entre otras. 

Laboratorios Viñas inició un proyecto conjuntamente Semergen Solidaria en 2019. Esta iniciativa se ha desarrollado en Yaoundé, la capital de Camerún. Concrétamente, en el Hospital de Sainte Thérèse et de l'Enfant Jesus, un centro privado gestionado desde hace décadas por una orden religiosa, las Misioneras Teresianas. Este centro cuenta solamente con cinco médicos y 15 enfermeros.

Laboratorios Viñas se hizo cargo de los costes derivados de las asistencias y de la compra de un monitor de constantes vitales para un quirófano. Desde 2007, apoya intervenciones humanitarias para ayudar a paliar la crítica situación sanitaria y alimentaria de muchas personas en distintas partes del mundo.

Sistema sanitario en Camerún

Camerún cuenta con una sanidad pública, pero el paciente tiene que pagar todo por adelantado. Por la historia clínica, por la asistencia en consulta, por las pruebas diagnósticas y por el tratamiento necesario. Primero cobran al paciente y luego le atienden. En consecuencia, las limitaciones económicas provocan un elevado número de defunciones en este país centroafricano. 

En los centros pivados gestionados por ONGs u órdenes religiosas, los pacientes también se tienen que hacer cargo de los costes asistenciales. Sin embargo, en este caso les atienden antes y luego intentan cobrar. 

Escasez de médicos y limitaciones económicas

Ante la falta de médicos generalistas y especialistas, son los enfermeros quienes asisten a los pacientes en la mayoría de las ocasiones. Debido a su falta de preparación, no saben diagnosticar enfermedades que no sean paludismo, fiebres tifoideas o parasitosis.

Cuando se sospecha que un paciente puede sufrir tuberculosis u otra patología grave como el VIH, dejan el diagnóstico para más adelante. Pero el hecho de que deban pagar cualquier revisión conlleva a que el paciente no vuelva hasta que un nuevo proceso de paludismo y sea tarde para él.

Además, al actuar como un sistema sanitario privado, aunque sea público, hace difícil poder realizar un seguimiento a los pacientes ya que van cambiando de centro de salud y de hospital.