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ODS16. El Estado de Información No Financiera como elemento clave en la transparencia empresarial

El 2021 será un año clave para prepararse en materia de sostenibilidad para muchas empresas; ya que a partir de entonces, todas aquellas compañías con más de 250 empleados tendrán que publicar sus Estados de Información No Financiera (EINF) por ley

26-01-2021

Más allá de la información financiera

No es un secreto que hoy en día la información financiera no es la única que importa a los stakeholders (grupos de interés) de una organización. El valor de una empresa no se basa exclusivamente en sus resultados financieros, sino también en su impacto social y medioambiental, el bienestar de sus trabajadores, el respeto a los derechos humanos y la evolución de la propia organización.
 
A lo largo de los últimos años, muchas empresas españolas han publicado Memorias de Sostenibilidad de manera voluntaria. Publicar estas informaciones tiene efectos positivos en la confianza de los inversores, que reciben más herramientas para evaluar la sostenibilidad y el futuro a largo plazo de una empresa. También, consumidores y gobiernos, valoran con mayor frecuencia el impacto social y ambiental de las empresas en su entorno, así como su participación en la lucha contra el soborno y la corrupción.
 
Esta Ley proveniente de Europa, se publicó en 2018 y afectaba solamente a las empresas con más de 500 trabajadores. Sin embargo, a partir de 2021 incluirá también a aquellas con más de 250 trabajadores con el objetivo de ampliar la información que los grupos de interés reciben sobre los riesgos e impactos de las empresas y así mejorar la toma de decisiones y fomentar así la confianza en la gestión empresarial y la RSC.
 
A partir de 2021 las empresas obligadas serán todas aquellas que cuenten con más de 250 trabajadores, y que a su vez cumplan dos de estos requisitos durante 2 años consecutivos:
  • Contar con un activo de más de 20 millones de euros.
  • Una cifra de negocio de más de 40 millones de euros.
  • Un número medio de trabajadores en ejercicio mayor a 250.
Dichos Estados deberán medir cinco aspectos fundamentales de las empresas: (i) las políticas aplicadas, (ii) los resultados de estas políticas, (iii) y los riesgos derivados de estas políticas, medidos en (iv) los indicadores no financieros que las empresas consideren relevantes (según la Ley 11/18 del 28 de diciembre).

Transparencia y Sostenibilidad como diferenciadores para las empresas

La sostenibilidad y la RSC cobran cada vez más importancia en la sociedad y reciben mayor apoyo desde las administraciones públicas. De hecho, el plan de recuperación europeo para el COVID19 ha acelerado las decisiones sobre el Pacto Verde, por el cual la vía sostenible será la única posible para encauzar el crecimiento económico europeo a partir de ahora. Las empresas europeas, por tanto, juegan un papel crucial en catalizar este crecimiento verde. La tendencia sugiere que vendrán cada vez más medidas en materia de sostenibilidad desde Europa que las empresas españolas deberán acatar. Es por ello que las organizaciones que planifiquen con mayor antelación y con la ayuda de los mejores expertos, y que incluso se adelanten a posibles medidas sobre sostenibilidad, serán las que mejor se adaptarán, mejor reputación desarrollarán y mejores resultados obtendrán.
 
Es más, tanto las empresas sujetas a la Ley como aquellas que decidan publicar de manera voluntaria, comprobarán los beneficios que brindan la transparencia y la sostenibilidad. Para empezar, la voluntad de apertura y publicación de datos aumenta la confianza de los grupos de interés de una empresa, y en especial la de los inversores. Además, la elección del tipo de marco de referencia para el EINF puede ayudar a la organización a llegar a los intereses de un grupo de interés u otro con mayor precisión y en función de la preferencia de la empresa. Por otro lado, la verificación de un asesor externo e independiente no sólo aumenta la confianza, sino que fortalece la reputación corporativa. Por último, la elaboración del EINF ayuda a la empresa a desarrollar y mejorar sus sistemas de recogida de datos para otros reportes y objetivos.
 
Sin embargo, para asegurarse de cumplir adecuadamente con la normativa y estar preparados para el año 2021, es preciso que las empresas que no lo han hecho aún comiencen a planificar sus EINF ahora. Consultar con asesores externos especializados en RSC o en información no financiera, como UHY Fay & Co., es un paso crucial para asegurarse de obtener datos fiables. No obstante, este es solo el primer paso. Seleccionar un responsable interno de EINF, organizar los sistemas de información de la empresa, o establecer canales de comunicación y sistemas de reporte interno son otros pasos fundamentales para la elaboración de los Estados Financieros. Por último, es también importante que toda la plantilla se involucre y participe en las iniciativas de sostenibilidad y sea consciente de la importancia de . La colaboración de todos los trabajadores es necesaria y por eso todos deben estar concienciados sobre su indispensable rol en la elaboración de estos informes.

El importante papel de los verificadores externos

La ley requiere la verificación externa de dichos informes, pero además muchas empresas necesitan un diagnóstico o consultoría previa para identificar dónde y cómo iniciar sus procesos internos y así contar con la información requerida para sus informes en transparencia. Es por ello, que las empresas especializadas en Sostenibilidad, como UHY Fay & Co cobran especial relevancia, al ser capaces de realizar:

  • Elaboración de informes no financieros, memorias de RSC y Sostenibilidad conforme a estándares y marcos internacionales.
  • Verificación externa independiente de informes no financieros y memorias de RSC.

Planes de Igualdad y Política de Diversidad

  • Protocolos Anticorrupción y de Buen Gobierno.
  • ​​Implantación de modelos de RSC.
  • Análisis de impacto sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) e informe de resultados ESG, análisis de riesgo e impacto.

En conclusión, las empresas del presente y del futuro tendrán que adaptarse e incluso adelantarse a las tendencias actuales sobre crecimiento sostenible. Los EINF suponen el primer avance hacia este nuevo paradigma, tanto para las empresas sujetas a la nueva Ley como para las que decidan hacerlo de manera voluntaria. Por ello es imprescindible empezar correctamente, y eso significa consultar con los mejores asesores externos para cumplir con la nueva normativa. Es fundamental, pues, que todas las empresas con más de 250 trabajadores o que cumplan los requisitos mencionados anteriormente comiencen a prepararse desde ya para llegar a 2021 de la mejor manera posible.