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Málaga, una provincia que cree en la Responsabilidad Social

La Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial (ETSII) de la Universidad de Málaga (UAM) acogió el Desayuno Corresponsables Málaga, coorganizado con la Cátedra de Prevención y Responsabilidad Social Corporativa

29-10-2012
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“Las pymes pueden hacer muchas cosas en materia de RSE porque tienen más facilidad de maniobra”

El Desayuno Corresponsables Málaga puso sobre la mesa diferentes reflexiones y debates sobre la Responsabilidad Social, como el enfoque de la RSE en las organizaciones, la implicación de las pymes, la función de las Administraciones Públicas, la involucración de las empresas públicas -en el caso de Málaga- o el papel de las universidades. 

 

José Ángel Narváez, vicerrector de Coordinación de la Universidad de Málaga, fue el encargado de inaugurar el Desayuno y aseguró que la institución apuesta por la Responsabilidad Social porque “creemos en la RSE, que es importante para la Universidad y para la sociedad y porque educar en valores es fundamental”. Juan Carlos Rubio, director de la Cátedra de Prevención y Responsabilidad Social Corporativa de la Universidad de Málaga, apuntó que “en la Universidad existe una Comisión de RSC desde hace un año, contamos con un Plan Estratégico, estamos adheridos al Pacto Mundial, estamos trabajando porque todos los edificios tengan el nivel de eficiencia energética, además de contar con el I Máster de RSC y Sostenibilidad, que se inicia en enero de 2013”.
 
El Desayuno dejó patente que no hay una manera única de acercarse a la RSE y de hacer empresa. “Las organizaciones se acercan a la RSE bien con un enfoque holístico o con uno más sistemático, pero lo importante es que se acercan”, indicó José Joya, director general de Roadmap, consultora que el día del Desayuno cumplía 7 años, y que puso en valor el papel de la Responsabilidad Social en Málaga, que “es una de las provincias más activas en RSE”. Y es que cuenta con dos premios de RSE, el de la Confederación de Empresarios de Málaga y el de la Cátedra de Prevención y Responsabilidad Social Corporativa de la Universidad de Málaga (UAM), y en palabras de Joya “hay una gran implicación de las pymes como lo demuestra que en 2011, 25 pymes realizaron su primera memoria de Sostenibilidad” dentro de un programa de impulso de la RSE de la Confederación de Empresarios de Málaga.
 
Diego Isabel, director general de Dynamica, valoró que “vista la evolución de la RSE en los últimos años, los equivocados puede que seamos los que nos dediquemos a ella, porque muy pocas empresas y organizaciones la entienden de una manera holística de hacer las cosas en toda la organización”. Isabel puso sobre la mesa una metodología concreta de medir el rendimiento y los beneficios de una empresa, con un sistema de gestión de la felicidad por el cual “cuanto más felices son todos los grupos de interés, más beneficios obtiene la empresa”. Jesús Carrillo, jefe del Servicio de Planificación y Promoción Técnica de la Dirección General de Seguridad y Salud Laboral de la Junta de Andalucía, lo tiene claro: “No conozco organizaciones competitivas que no sean un ejemplo ni empresas líderes que no sean socialmente responsables”. Carillo indicó que “la capacidad de influir de la Administración Pública en materia de Responsabilidad Social es limitada por los presupuestos bajos, pero tenemos que ser una granito de arena para que vaya calando con nuestras actuaciones y la promoción de políticas, como en materia de cambio climático, eficiencia energética o de riesgos laborales”.
 
GRANDES EMPRESAS
Asier Ochoa de Eribe, director de Desarrollo Sostenible del Grupo Italcementi, indicó que la compañía cementera cuenta con más de 60 años de presencia en Málaga y Andalucía “con lo que cualquier empresa que lleve trabajando tanto tiempo desarrollando su actividad ha tenido que tener una gran vinculación con la zona”. Ochoa de Eribe explicó que la Sostenibilidad en su compañía se centra en cuatro áreas: medio ambiente, seguridad y salud laboral, cambio climático e iniciativas sociales. Reconoció que en materia medioambiental, “nuestras actuaciones, en muchos casos, nos han venido impuestas por ley y ahí se puede innovar poco”. Además aseguró que el compromiso local con los trabajadores es una constante y destacó un programa por el que a través de días sin accidentes laborales la empresa dona una cantidad a determinadas ong que proponen los trabajadores. 
 
José Carlos Espeso, coordinador general de Movilidad Sostenible del Grupo Leche Pascual, expuso las seis áreas en las que se trabaja en RSC: Mejora y calidad de vida de los consumidores, compromiso con el sector primario y proveedores responsables, alianza con los clientes, trabajadores, medio ambiente y actuación responsable con la sociedad. Aunque el Grupo trabaja en esas seis áreas, destacó que ponen más énfasis en “las demandas de los clientes para tratar de ser una empresa sostenible y en el medio ambiente y la movilidad sostenible, que tendría que estar presentes en todas las compañías para reducir el impacto con el entorno”. 
Espeso quiso dejar claro que si “apostaban por la movilidad sostenible es porque aunque a nosotros nos cueste una inversión, es una mejora para la sociedad, como el hecho de que hemos cambiado toda nuestra flota de vehículos a diesel a híbridos. Hay que empezar a formar a los trabajadores para que cambien de mentalidad en su día a día, como puede ser la conciencia por el cambio climático”.
 
Bárbara Reina, jefa de Responsabilidad Corporativa y Medio Ambiente de Mutua Universal, explicó que se iniciaron en el camino de la RC en 2005, “que no ha sido un camino fácil, pero que se sigue apostando por ella y contamos con el apoyo de la alta dirección”. En este periodo han realizado dos Planes Estratégicos y el último, con vigencia 2011-2013, “participaron todos los empleados que quisieron en la elaboración del mismo a través de la iniciativa ‘Mutua somos todos”. Reina destacó el compromiso de la mutua con las personas que la componen, con los pacientes y clientes, con la sociedad y con el desarrollo sostenible. Así, destacó diferentes planes de conciliación para los empleados en una época de recortes salariales, la apuesta por el voluntariado corporativo, la constante innovación en el servicio al cliente, con programas on line, o el compromiso con el respeto medioambiental en su actividad diaria.
 
EMPRESA PÚBLICA Y PYMES
Las empresas públicas de Málaga que asistieron al Desayuno Corresponsables dejaron patente su compromiso con la RSE. Rafael Arjona, director gerente de Limasa, empresa pública de servicios de limpieza, que es colaboradora del I Máster en RSC y Sostenibilidad de la UAM, aseguró que “la apuesta por la calidad y el medio ambiente está en su ADN desde su nacimiento”, en 2001, pero con la peculiaridad de que en 2017 tiene fecha de caducidad porque deja su actividad. Arjona comentó que “desde el inicio hemos querido aplicarnos la RSE en nuestro día a día”, pero puso énfasis en que “aunque tengamos muchas certificaciones que avalen nuestro compromiso con el medio ambiente, la calidad y la manera de hacer empresa, lo más importante es que los trabajadores se impliquen y, en nuestro caso, conciencien a la sociedad de la importancia que tiene el respeto medioambiental y la recogida adecuada de los residuos sólidos urbanos, porque la única forma de llegar a la gente es mediante acciones. Legalmente hay que cumplir unas normas. Una vez que se cumplen hay que dar ejemplo para implicar a todos los trabajadores”.
 
José Luis González, director de RRHH de Emasa(Empresa Municipal Aguas de Málaga, SA) centró su intervención en el compromiso con la sociedad que tiene la compañía, con las ayudas a los comedores sociales, la recogida de fondos para ONG y la apuesta por el voluntariado corporativo que están empezando a hacer. Compartió la idea de Arjona, de que “lo importante es que los empleados transmitan a los colectivos la sensibilización por ciertos temas”, y valoró positivamente que en el desayuno se pudiesen conocer iniciativas que de otro modo son complicadas “porque se fomenta el diálogo y así enterándonos de las cosas pequeñas o grandes que hacen otros podemos desarrollarlas”.
 
El jefe del Sistema Integrado de Gestión (SIG) de Ielco, Manuel Ruiz, explicó de qué manera esta pequeña constructora, certificada con la RS10, apuesta por el desarrollo sostenible y desde el principio buscan “mejorar la eficiencia, lo que nos ayuda en nuestra gestión y en el diálogo con nuestros grupos de interés”. Ruiz indicó que para ellos ha sido material hacer hincapié en la prevención de riesgos laborales en las obras y que han apostado “por la comunicación interna como la mejor manera de concienciación, porque hay formar, informar y sensibilizar a los trabajadores”. Así, cuentan con un código de conducta que está presente en todas las obras y se hacen encuestas periódicas para ver si los empleados lo conocen, al igual que las medidas de prevención de riesgos laborales. Ruiz apuntó que “aunque somos pequeños cumplimos con la fecha de pago a los proveedores”.
 
Miguel Aldana, presidente de Autoescuelas Torcal, trasladó la apuesta por la RSE de la autoescuela a través de su propia actividad, haciendo hincapié en la seguridad vial, colaborando con la Policía, colegios e institutos, con los cursos de conducción eficiente, la concienciación de un buen uso del vehículo para no hacer trayectos cortos o los estudios del coste que tiene tener un coche. Para Aldana “la pyme realiza muchas iniciativas en materia de Responsabilidad Social, pero muchas veces desconoce el valor de lo que hace y lo que puede hacer para mejorar su actividad y la sociedad”. 
 
La directora del Instituto Andaluz de Tecnología de Málaga, Olga Aguilera, explicó que el instituto nació hace 25 años “con el fin de impulsar la calidad en el tejido andaluz  con lo que en su ADN está en la gestión de procesos que tiene mucho que ver con la Responsabilidad Social”. Para Aguilera “la calidad y la innovación son indispensables en las compañías para dar respuesta a las necesidades de las sociedades y de los clientes”, y consideró “a las personas como el gran activo de las empresas”.
 
RETOS
Juan Carlos Rubio apuntó que uno de los retos de la Responsabilidad Social “es educar a la sociedad en el desarrollo sostenible” y valoró que la “RSC en las pymes es silenciosa, pero real y hay que lograr que se conozca más lo que están haciendo”. Para Jesús Carrillo “en la cultura de la RSE se avanza si se consiguen resultados y hay que ayudar entre todos a que se consigan. No hay que pensar que las organizaciones pequeñas no pueden hacer nada, porque pueden hacer mucho”.
 
Diego Isabel lo tiene claro: “Cada persona es responsable en su vida personal y si es responsable lo será en todas partes”. Mientras que para Asier Ochoa de Eribe “no hay que bajar la exigencia medioambiental y las cosas se pueden hacer bien en todas las organizaciones”. Para José Carlos Espeso, el reto está “en que las empresas formemos a los trabajadores en el desarrollo sostenible”. Miguel Aldana reflexionó que “hay una crisis de valores de la que solo podemos salir creyendo en valores más nobles” y “las pymes pueden hacer muchas cosas en materia de RSE porque tienen más facilidad de maniobra”. Para José Luis González es vital “ir de menos a más para que cunda el ejemplo en la propia organización y en la sociedad”. 
 
Olga Aguilera recordó que “aunque estemos en un momento de crisis no se puede recortar en aspectos medioambientales y sociales”. Para José Joya “ser socialmente responsable no es una habilidad es una elección, y no depende del tamaño o del sector de actividad sino de las personas”. Manuel Ruiz consideró oportuno recortar “la distancia que existe entre las empresas y los grupos de interés para que cale la Responsabilidad Social”. Para Bárbara Reina es fundamental, “buscar la congruencia entre lo que se dice y lo que se hace y la necesidad de contagiarnos de esa necesidad de RSE”. 
 
Rafael Arjona insistió en que “no hacen falta grandes inversiones para concienciar a la sociedad en materia de RSE”. 
Juan  Jesús Fernández, director de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial de la UMA, clausuró el Desayuno Corresponsables Málaga recordando “la misión de la Universidad como educadora y formadora y con el propósito de que “el diálogo entre todos los grupos de interés de la Responsabilidad Social sea cada vez mayor”.