Lo que importa no es la edad, sino el talento del profesional para desarrollar su carrera | Corresponsables.com España

Lo que importa no es la edad, sino el talento del profesional para desarrollar su carrera

09-11-2016

Corresponsables forma parte del consejo asesor del Observatorio Generación y Talento

Durante la presentación de este primer estudio sobre el talento Intergeneracional en las empresas españolas, elaborado por el Observatorio Generación & Talento y su socio académico, la Universidad Pontificia de Comillas ICAI-ICADE, se analizó las diferencias entre las generaciones que conforman actualmente las plantillas de las organizaciones: “Baby Boomers”, “Generación X”, “Generación Y” y “Generación Z”.

Jesús Labrador, investigador principal en este trabajo, explicó “el carácter diferencial del presente estudio viene determinado por cinco aspectos claramente definidos, que hacen de éste algo muy distinto de la gran mayoría de los informes en torno a las diferencias generacionales en el ámbito empresarial o profesional: la profundidad, el rigor, el impacto, el método y la utilidad”.

“Lo importante es el talento no la edad”, expresó Ángles Alcazar, socia directora del Observatorio Generación y Talento, quien consideró que “cada generación tiene sus valores y sus situaciones personales concretas”. 

“Las empresas deberían contratar no en función del coste de esa persona sino en función del talento. A los baby boomers se nos identifica como un perfil de trabajador costoso, pero a los milenials se les contrata muy precariamente. Por eso, tenemos como reto ayudar a los managers a entender a las diferentes generaciones” dijo Elena Cascante, socia directora del Observatorio Generación y Talento.

 

EL TALENTO DE CADA GENERACIÓN

El Estudio pretende ayudar a reflexionar sobre qué aporta cada generación, cómo y en qué medida, para proporcionar a los líderes empresariales herramientas que les permitan gestionar la diversidad generacional como herramienta de éxito. 

“Es evidente que el know how de las organizaciones se encuentra en sus personas, pero precisamos instrumentos para transferir el conocimiento y, al mismo tiempo, necesitamos conocer, atraer y gestionar a las nuevas generaciones que serán las impulsoras del cambio”, sostienen Ángeles Alcázar y Elena Cascante, socias directoras del Observatorio Generación y Talento.

Para la elaboración del estudio se ha contado con la participación de 15 empresas que son Socios Colaboradores y miembros de la Red de Empresas del Observatorio GT: Gas Natural Fenosa, Banco Sabadell, Ferrovial, MAPFRE, Repsol, Sandoz Farmacéutica, CaixaBank, Banco Santander, Orange, Enagás, BBVA, Baxter, Calidad Pascual, Grupo Ilunion y Meta4. 

Por otra parte, se han analizado cuáles son los valores e intereses tanto existenciales como laborales. Todos los participantes han reconocido que el valor más importante de su vida es la familia. Es una constatación sorprendente, pero tremendamente igualadora y facilitadora de la comunicación y el entendimiento.


CUATRO GENERACIONES

  • Baby  Boomers: La lealtad y el compromiso son la carta de presentación de esta generación que ahora tienen entre 46 y 60 años.  Saben que aportan la experiencia necesaria para analizar y tomar decisiones; por eso les estimulan los retos asociados a oportunidades de crecimiento. La incertidumbre ante el futuro les genera gran ansiedad y viven con decepción e incluso tristeza el deterioro de la relación con la empresa tras años de fiel servicio. Esta generación se encuentra satisfecha con su trayectoria profesional y está comprometida con su organización, pero reclama mayor información por parte de ésta como único medio para mantener un clima laboral que contribuya al buen funcionamiento del negocio.
  • Generación X: Entre la tradición y el futuro. Así se reconocen los de la Generación X (entre 35 y 45 años), plenamente conscientes del significado de su generación, surgida de un mundo tradicional y que ahora participa de lleno en otro en constante transformación. El futuro es su gran preocupación, fruto de una percepción del entorno muy exigente, cuando no amenazante. Los trabajadores de la GeneracIón X oscilan entre el pesimismo del “a dónde hemos llegado” y el optimismo del “y por qué no vamos a poder cambiarlo”. Son la primera generación mejor formada, pero su esfuerzo no se correlaciona con la recompensa esperada. Se han volcado en sus responsabilidades y se han olvidado de su YO como personas.
  • Generación Y: El término “crisis” define el significado histórico de esta generación (entre 24 y 34 años), a la que le ha tocado vivir los peores tiempos para el empleo y la etapa con los cambios tecnológicos más disruptivos. Oscilan entre el discurso tecno-escéptico, en el que subyace el miedo a perder el control, a confundir lo virtual con lo real y a caer en individualismo y la soledad, y el discurso tecno-optimista, con el que se alían a la transformación como agentes activos de la misma. La adaptabilidad, no solo tecnológica sino también al entorno globalizado, es la gran competencia que les singulariza. Pero también es una generación entrenada para responder a lo inmediato y, por ende, impaciente y poco tolerante con el tempo habitual de los procesos. Por eso aceptan la experiencia internacional como una oportunidad habitual para su desarrollo profesional a la vez que demuestran escaso compromiso con el largo plazo.
  • Generación Z: Los jóvenes que conforman esta generación (menos de 23 años) viven en un mundo muy competitivo con altos niveles de exigencia y también de incertidumbre. Su entorno se define en términos de volatilidad e inmediatez; necesitan estar permanentemente conectados, todo es efímero. Algunos incluso saben que están trabajando en negocios que dentro de cinco o diez años habrán desaparecido o evolucionado hacia otra cosa. Pero no tienen miedo, asumen el reto preparándose para él sobre la marcha. La decepción con la formación universitaria les lleva a la autoformación, y para ello se apoyan en su dominio de la tecnología y las redes. Encontrar trabajo es para ellos su rito de iniciación para ser ciudadanos de pleno derecho.