La confianza está en crisis en todo el mundo | Corresponsables.com España

La confianza está en crisis en todo el mundo

23-01-2017
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Según el Barómetro de la Confianza 2017, la confianza en los medios de comunicación cayó precipitadamente (43%) y está en mínimos históricos en un total de 17 países. Con cifras similares, el nivel de confianza en el gobierno (41 por ciento) cayeron en 14 mercados, convirtiéndola en la institución de menor confianza en la mitad de los 28 países encuestados. La credibilidad de los líderes también está en peligro: la credibilidad del CEO cayó 12 puntos globalmente a un mínimo histórico del 37 por ciento, desplomándose en todos los países estudiados, mientras que los líderes gubernamentales (29 por ciento) siguen siendo menos creíbles.

Con este telón de fondo, no resulta que extraño que una de las principales conclusiones del Barómetro de Confianza sea que el 53 por ciento de los encuestados cree que el sistema general actual les ha fallado, es injusto y ofrece pocas esperanzas para el futuro. De hecho, únicamente el 15 por ciento cree que está funcionando y aproximadamente un tercio considera que es incierto. Incluso las elites comparte esta falta de fe en el sistema. 

"Las implicaciones de la crisis de confianza global son profundas y de amplio alcance", asegura Richard Edelman, presidente y CEO de Edelman. El directivo explica que la crisis de confianza “comenzó con la Gran Recesión de 2008, pero como la segunda y tercera oleada de un tsunami, la globalización y el cambio tecnológico han debilitado aún más la confianza de la gente en las instituciones globales. La consecuencia es el virulento populismo y el nacionalismo en tanto que la población de masas ha tomado el control de las élites”. 


A MENOS CONFIANZA, MÁS POPULISMO

Según se desprende de los resultados del barómetro, los movimientos populistas actuales se alimentan de la falta de confianza en el sistema y los miedos económicos y sociales, incluyendo la corrupción (40 por ciento), la inmigración (28 por ciento), la globalización (27 por ciento), la erosión de los valores sociales (25 por ciento) y el ritmo de la innovación (22 por ciento). Algunos de los países que se unen a la falta de fe en el sistema con temores profundos son Estados Unidos, Reino Unido e Italia tras hecho como la elección de Donald Trump, el voto Brexit y el fracasado referéndum italiano.

La desconfianza se acentúa debido a la aparición de medios de comunicación que refuerzan las creencias personales y excluyen puntos de vista opuestos. En este sentido, el 59% de los encuestados confían más en los motores de búsqueda que en los editores humanos (41 por ciento) y son casi cuatro veces más propensos a ignorar la información que apoya una posición en la que no creen. En este punto, Edelman explica que “la gente ve a los medios de comunicación como parte de la élite” y pide que “los medios de comunicación deben adoptar un enfoque más local y social”. Destaca también cómo se dispersa la autoridad. Para encuestados, una persona normal es tan creíble (60%) como la fuente de información procedente de una empresa o un experto técnico o académico y mucho más creíble que la palabra de un CEO (37%). 


LOS NEGOCIOS MARCAN LA DIFERENCIA

De las cuatro instituciones (negocios, gobiernos, medios de comunicación y ONGs),  el negocio es visto como el único que puede marcar la diferencia. Tres de cada cuatro encuestados están de acuerdo en que una empresa puede tomar acciones para aumentar los beneficios y mejorar las condiciones económicas y sociales en la comunidad donde opera. Sin embargo, los negocios se encuentran al borde de la desconfianza. La mayoría de la población mundial encuestada se preocupa por perder sus empleos debido a los impactos de la globalización (60 por ciento), la falta de capacitación o habilidades (60 por ciento), los inmigrantes que trabajan por menos (58 por ciento) Por ciento) y la automatización (54 por ciento).