Las empresas españolas, cada vez más comprometidas con la gestión sostenible dentro de su cadena de valor | Corresponsables.com España

Las empresas españolas, cada vez más comprometidas con la gestión sostenible dentro de su cadena de valor

29 empresas españolas ya son miembros de la Foreing Trade Association, una cifra que ha aumentado un 300% en pocos años.

13-07-2016

En la inauguración de la jornada intervino Christian Ewert, director general de FTA, que  destacó la importancia de crear sinergias sobre RSE, consolidar servicios y promover un enfoque integral del suministro sostenible. “Las empresas adheridas a FTA han aumentado en un 300%”, expresó refiriéndose al panorama español, y explicó que “FTA cuenta con un sistema de implementación de 15.000 auditorías a miembros y productores”. Bernardo Cruza, director de Responsabilidad Social en la Cadena de Valor de El Corte Inglés, habló sobre la importancia para las empresas de desarrollar sistemas de gestión en su cadena de valor y Germán Granda, director general de Forética apuntó que “hay una necesidad de avanzar y desarrollar herramientas en asociación con la sociedad civil, la administración y las empresas”. 

Verónica Rubio, gerente senior de Asuntos Estratégicos del BSCI, participó en la primera mesa en la que se trató sobre Integridad y transparencia en la cadena de valor en España.  “El BSCI lo primero que hace es ofrecer a las empresas instrumentos y capacidades. Les llamamos socios porque trabajamos en equipo”, expresó.  “A raíz del Rana Plaza se reinventó el concepto de auditoría. Ahora se comprende la necesidad de que estas estén realizadas por profesionales que puedan trabajar con independencia”, añadió Rubio. 

Sobre los retos de implementar sistemas de gestión en cadenas de suministros globales, Sole Espinar, directora de logística de Intersport Spain indicó que “en 2013 sólo un tercio de las fábricas de proveedores estaban auditadas ahora un 92% lo están”. Según Espinar, Intersport se marcó como objetivo mejorar las condiciones de trabajo de las fábricas a las que compran sus productos por lo que establecieron un código de conducta común, con un sistema único y transversal e implicaron al departamento de compra de la compañía y se sensibilizó y formó a toda la organización. 

Bernardo Cruza, director de Responsabilidad Social en la cadena de valor de El Corte Inglés, expresó el adelanto que supone pertenecer a una plataforma como BSCI: “Es una adelanto no tener que auditar un fábrica porque ya otra empresa lo ha hecho y BSCI tienen todos los datos a disposición de los socios”. También explicó que además de estas auditorías, cuentan con “un modelo de seguimiento de proveedores con un enfoque de mejora continua, en el que hay equipos locales que están cerca del proveedor para verificar como se llevan a cabo las auditorías”. Sobre el modelo de consumo responsable, Cruza comentó: “No podemos ofrecer una compra que no sea responsable. Tenemos la obligación de garantizar que lo que nuestros clientes compran está hecho de manera sostenible”. 

Desde la perspectiva de la cooperación, María Jesús Pérez, subdirectora general del Área de Investigación, Innovación Social y Consultoría de la Fundación Codespa habló sobre la incorporación de pequeños productores a las cadenas de valor de grandes empresas. “Hay muchas empresas interesadas en incorporar a pequeños productores, pero las que se enfrentan solas a esta situación desconocida para ellos suelen fracasar, por eso es fundamental la colaboración y las alianzas entre empresa y cooperación”, explicó. 

La visión académica sobre la gestión en la cadena de valor, la puso José Luis Fernández, director del Programa de Ética y Económicas y de Negocios de la Universidad Pontificia Comillas quien apuntó que “no está reñido ser rentable con ser sostenible” y abogó por la necesidad de poner en valor el trabajo de la gente y por parte de la administración la necesidad de formar a la gente para que tenga una visión más amplia de presente y de futuro. 

Para concluir esta jornada, Sarah Dekkiche, gerente de Desarrollo, Membresía y Negocios de FTA, explicó la función de los puntos de contacto de la asociación con sus miembros y los países en los que estos se encuentran. “El objetivo es conocer, dialogar, aprender y compartir buenas prácticas unos de otros y revisar el cumplimiento del código de conducta del BSCI”, concluyó.