“Alcanzar los objetivos para 2030 del Acuerdo de Paris pasa necesariamente por el sector energético” | Corresponsables.com España

“Alcanzar los objetivos para 2030 del Acuerdo de Paris pasa necesariamente por el sector energético”

06-04-2017

El congreso se centraba en los retos del sector energético. En términos generales, ¿cuáles son los retos de este sector?

Los compromisos climáticos internacionales que se derivan del Acuerdo de París (COP21), en el que los líderes mundiales acordaron limitar el calentamiento global a no más de dos grados centígrados por encima de los niveles preindustriales, exige de un proceso de transformación de nuestro modelo energético, transitando hacia una más sostenible y bajo en emisiones de gases de efecto invernadero, todo ello sin poner en riesgo nuestra seguridad de suministro y nuestra competitividad económica. Sin duda ese es el gran reto del sector energético, si bien es cierto que dentro del sector energético confluyen subsectores diferenciados – electricidad, gas natural y petróleo – cuyas realidades y características propias exigen de una atención específica, dado que se enfrentan a retos particulares.

 

¿Cuál cree que es el papel del sector energético en la Agenda 2030?

Según cifras de la propia Agencia Internacional de la Energía (AIE), cerca de dos terceras partes de los gases de efeto invernadero están relacionadas con la energía. En otras palabras, alcanzar los objetivos previstos para el 2030 así como los que se desprenden del Acuerdo de París pasa necesariamente por el sector energético, siendo necesario dar pasos decididos en su descarbonización. La energía sin duda es el principal protagonista, no únicamente por su relevancia a la hora de explicar muchos de los impactos medioambientales, sino también por su capacidad de garantizar un desarrollo sostenible, tanto de nuestra economía como de nuestra sociedad.

 

¿Cómo está afrontando el sector energético el cambio climático y la necesaria reducción de emisiones?

Las empresas energéticas no son ajenas a los retos a los que se enfrenta el sector, ejerciendo un liderazgo responsable capaz de dar respuesta y aportar soluciones desde sus propias instituciones a los desafíos que plantea la lucha contra el cambio climático.

Según datos de la AIE, sólo a nivel del sector eléctrico, las inversiones que requiere el sector a nivel global para hacer frente a los retos climáticos y al aumento de la demanda en los próximos 25 años ascienden a 19 billones de dólares. Una cifra nada desdeñable que exigirá de una importante participación privada, para lo que es necesario que se den las señales correctas a la inversión. Ello pasa por una adecuada planificación del proceso de transición energética acompañada de un marco regulatorio estable y predecible en el largo plazo.

 

¿Cuál es el papel de la tecnología en los retos y el futuro del sector energético?

Los avances tecnológicos, acompañados de una apuesta firme y decidida por la I+D e innovación en energía, sin duda son vitales para afrontar los retos del sector en materia medioambiental, eficiencia, seguridad de suministro y competitividad. Tal como establece la propia Comunicación Europea en su reciente propuesta legislativa “Clean Energy for All Europeans” (Energía Limpia para Todos los Europeos), la innovación es uno de los ámbitos clave en el proceso de transición energética y donde es posible impulsar las sinergias para apoyar el empleo, el crecimiento y la inversión en Europa.

 

¿Cree que España será capaz de cumplir con sus objetivos de implantación de energías renovables para 2020?

Con datos correspondientes a 2015 (últimos disponibles), la Comisión Europa estima que las energías renovables ya representaron el 16,4 % del total del consumo en el conjunto de la UE-28, por lo que cabe apuntar que nos encontramos en conjunto en la senda para alcanzar los objetivos previstos para 2020 (20%). En el caso de España, este porcentaje ascendió al 15,5%, situándose por debajo de la media comunitaria pero por encima de la cota del 13,8 % fijada por Bruselas para el período de 2015-2016 y en una situación mucho más favorable que la de otros estados miembros como pueden ser Reino Unido (7 %) u Holanda (5,5 %).

No obstante, a pesar de esta primera valoración, no podemos perder de vista que el peso de las renovables ha caído en relación al año anterior (16,2% en 2014), fruto de una fuerte reducción en el ritmo inversor en nueva capacidad de generación de origen renovable que hemos experimentado estos últimos años. Asimismo, para alcanzar los compromisos del pacto climático de París, la UE se ha fijado el objetivo de llegar a un 27 % de energías renovables para 2030.

 

¿Qué papel adquiere el gas natural en el proceso de descarbonización de la economía?

Para dar respuesta a esta cuestión es necesario previamente hacer algunas consideraciones en relación a la evolución reciente de esta fuente de energía. En línea con la tendencia seguida estos últimos años, se prevé que la demanda de gas natural a nivel global siga aumentando, explicándose esta evolución tanto por el aumento de la demanda procedente de los países no miembros de la OCDE como por el rol a desempeñar por el gas natural como combustible de transición hacia un escenario bajo en emisiones de CO2. El gas natural no únicamente seguirá teniendo un uso en el sector industrial y doméstico, sino que está llamado a ser una de las tecnologías que aporte, a través de los ciclos combinados, la flexibilidad necesaria que requiere todo sistema eléctrico con una elevada participación de las energías renovables.

Centrándonos en FUNSEAM, ¿qué retos tiene la organización para 2017 o en qué iniciativas trabaja a corto plazo?

Desde su constitución, la Fundación para la Sostenibilidad Energética y Ambiental (FUNSEAM) de la mano de la Cátedra de Sostenibilidad Energética creada en el marco de la Universidad de Barcelona (UB) se planteó como reto ser un punto de referencia en el necesario debate acerca del futuro del sector energético. La energía es un factor de competitividad para el conjunto de la economía, así como un elemento indispensable para garantizar la calidad de vida de nuestras sociedades.

Y, hoy en día, este debate está marcado por la sostenibilidad. Y en el marco de este debate es necesario fomentar la investigación en los aspectos económicos, medioambientales y sociales relacionados con la producción, el suministro y el uso de la energía. Con este ánimo seguimos trabajando desde FUNSEAM, a través de un ambicioso plan de trabajo, comprometidos con la investigación, la difusión del conocimiento y la formación en ámbitos tan cruciales como estos, que sin duda marcarán el devenir futuro de nuestro modelo energético.