Las mujeres emprendedoras se decantan por las empresas sociales | Corresponsables.com España

Las mujeres emprendedoras se decantan por las empresas sociales

11-11-2016
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El informe hace una radiografia del emprendimiento social femenino en España que permite conocer al detalle los motivos que han llevado a las mujeres a emprender, porqué prefieren las empresas sociales o en qué se diferencia su gestión de la empresa respecto a la de los hombres.  

Mar Cordobés, investigadora del Instituto de Innovación Social de ESADE y responsable del informe, ha explicado que “la mayoría de las consultadas afirma haber emprendido una vez adquirida experiencia en el ámbito social”. Además, el nivel educativo de las emprendedoras sociales es mayor al de la emprendedora en general.

Según explicó Sonia Navarro, directora del Instituto de Innovación Social de ESADE, “el 93% de las consultadas afirma tener educación superior, un porcentaje más elevado que al 65% que registra el Informe Global Entrepreneurship Monitor como media para las emprendedoras. De hecho, un 60% de las consultadas tiene algún máster o curso de postgrado y otro 18% tiene un doctorado”. 


EL PERFIL DE LAS EMPRENDEDORAS SOCIALES

El rasgo principal de las emprendedoras sociales es su pasión y determinación por conseguir un determinado impacto social, rasgos que la mayoría de ellas considera claves para alcanzar el éxito. El segundo factor más valorado es el equipo humano que forma parte de su proyecto, un rasgo que queda por delante de la propia capacidad de liderazgo, valorada en el mismo grado por un 49% de las mujeres. Estos datos parecen corroborar el efecto de “humildad femenina” que hace que las mujeres suelan atribuir el éxito colectivamente más que de forma individual.

En cuanto a las motivaciones para emprender, el estudio destaca que un 78% quería, por encima de todo, crear un negocio basado en valores personales. Para otro 86% también era la mejor forma de crecer profesionalmente. La cuestión económica no ha sido un factor determinante para hacerse emprendedoras. Solo el 13% de las consultadas lo han visto como algo importante. Poder conciliar la vida profesional y familiar, en cambio, sí han sido valorados como factores muy importantes por más de una tercera parte.


BARRERAS A LA HORA DE EMPRENDER

La barrera que más mujeres han valorado como muy importante es la falta de un marco legal adecuado y de medidas de apoyo específicas para el emprendimiento social en España. En segundo lugar, está el escaso entendimiento de lo que significa una empresa social por parte de la sociedad en general y/o de los potenciales inversores, así como la dificultad de acceso a financiación.

Además, un 58% de las entrevistadas ve las dificultades en el acceso a la financiación como un obstáculo muy o bastante importante a la hora de emprender. De hecho, casi la mitad de ellas ha financiado más del 75% de sus compañías con recursos propios y su segunda fuente de financiación ha sido, antes que otras, las subvenciones y donaciones. 

A pesar de que la mayoría de las emprendedoras consultadas consideran no haberlo tenido más difícil que un emprendedor hombre, el 87% opina que el ámbito social puede introducir una nueva manera de “hacer negocios” más cercana a la manera de entender la empresa de las mujeres. De hecho el 56% de las ellas cree que tiene un enfoque empresarial diferente al masculino, más integrativo, con mayor apoyo en red y menor jerarquía que éste. El otro 44%, el que opina que no hay diferencias en la forma de gestionar, considera que la sensibilidad y la empatía, que se presuponen en el emprendimiento social, no entienden de género y que depende de las características personales de cada individuo.