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 Medio Ambiente
Grupos de interés:
 Grandes empresas
Sectores:
 Financiero

La estrategia de Banco Santander para cuidar el medio ambiente y luchar contra el cambio climático

Banco Santander está dispuesto a liderar la banca responsable, un concepto que se ha convertido en seña de identidad de grupo y pilar de su modelo de negocio.

01-02-2019
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Banco Santander está dispuesto a liderar la banca responsable, un concepto que se ha convertido en seña de identidad de grupo y pilar de su modelo de negocio. El objetivo: garantizar un futuro sostenible. Consciente de la importancia de la conservación del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático, la entidad tiene en marcha una batería de medidas para lograr un entorno mejor. Uno de los reconocimientos a esta estrategia es la valoración que otorga al Santander el Dow Jones Sustainability Index (DJSI), índice de referencia en el ámbito internacional que mide el comportamiento sostenible de las empresas. La entidad ha conseguido en 2018 el mejor resultado de su historia y se sitúa como el tercer mejor banco del mundo y el primero de Europa.

El medio ambiente, el cambio climático, el crecimiento de la población mundial y la escasez de recursos naturales son uno de los mayores retos a los que se enfrenta la sociedad. Son riesgos sociales, medioambientales y económicos significativos. El rápido deterioro de la naturaleza en los últimos tiempos, la gran cantidad de residuos y las emisiones de gases a la atmósfera están haciendo que nuestro mundo esté destinado, si no ponemos remedio, a una muerte lenta. La lucha contra el cambio climático, plasmada en los Acuerdos de París, representa uno de los grandes retos globales de nuestro tiempo y el sector financiero juega un papel importante en la transición ordenada hacia una economía baja en carbono.

Por ello, Grupo Santander se ha marcado el objetivo de ser sostenible, que implica desempeñar su actividad contribuyendo al progreso social y económico de las comunidades en las que está presente, teniendo en cuenta su impacto en el medio ambiente y fomentando las relaciones estables con sus principales grupos de interés. Este compromiso con la sostenibilidad incluye la integración de criterios éticos, sociales y medioambientales tanto en la estrategia y en el modelo de negocio como en las políticas y procesos internos del banco. Hay varias líneas de actuación que el banco presidido por Ana Botín lleva a cabo, como el análisis de riesgos sociales y ambientales en operaciones de financiación, el desarrollo de productos y servicios con impacto medioambiental positivo o la medición de su huella ambiental interna.

Huella ambiental

Grupo Santander realiza desde 2009 una medición de su huella ambiental, es decir, de los consumos, residuos y emisiones derivadas de las instalaciones de la entidad en todo el mundo. La entidad conoce cuál es su impacto real en el medio ambiente y detecta necesidades de minimización, y logra así ser más respetuosa con el medio ambiente. Banco Santander puso en marcha en 2012 su primer plan de eficiencia energética, el plan 20-20-15 para reducir el 20% del consumo energético y el 20% de emisiones de CO2 en 2015. El banco implantó la herramienta Green Building, de Archibus en 2014 para mejorar la gestión y tratamiento de los indicadores ambientales. En 2016, lanzó un nuevo plan trianual, aprobado en el comité de Sostenibilidad. Este plan se basa en la puesta en marcha de más de 200 iniciativas encaminadas a reducir en el periodo 2016-2018 el consumo eléctrico de los edificios un 9%, disminuir el consumo de papel un -4%, y emitir un -9% menos de gases de efecto invernadero. Objetivos que la entidad consiguió alcanzar al 100% con un año de antelación, a finales de 2017, según figura en su último Informe de Sostenibilidad. Con todo ello, Grupo Santander quiere lograr una mayor concienciación y sensibilización sobre temas ambientales de los empleados del grupo.

Entre las medidas tomadas para la reducción del consumo eléctrico y de las emisiones de CO2 destacan la automatización y monitorización energética de sucursales, la utilización de detectores de presencia y regulación de la iluminación exterior, la sustitución de lámparas por otras de tecnología más eficientes, el control de horarios de encendido y apagado, la regulación de las temperaturas de confort y la renovación de equipos por sistemas más eficientes. Así como la sustitución de viajes por reuniones vía telepresencia y la compra de energía verde en centros corporativos de España y Reino Unido. Además, Banco Santander ha puesto en marcha proyectos para la eliminación del papel en la actividad de banca comercial en distintos países, como España, Polonia, México y Brasil.

Junto a estas medidas de reducción, Santander también lleva a cabo la compensación de emisiones en varios países como Brasil y Chile. El programa Reduza e Compense de Brasil ofrece una herramienta para calcular las emisiones y conocer cómo reducirlas y compensarlas. Desde su lanzamiento en 2013 se han registrado 134.812 visitas y se han compensado 75.891 toneladas de CO2.

En 2012, se lanzó el portal de la huella ambiental del Grupo para informar y concienciar a todos los empleados sobre todos los aspectos ambientales que conciernen al Banco. Y para ello se han realizado campañas específicas en cada uno de los países en los que está presente la entidad. También existen programas de voluntariado ambiental, como la iniciativa Reforestamos México, que se suma a las labores de reforestación realizadas en el país desde 2009. Polonia cuenta con el Green Volunteering, en el que los empleados, por medio de una competición interna, aportan sus ideas para llevar a cabo mejoras ambientales.

Estas medidas ya se están cosechando algunos frutos. Sin ir más lejos, esta misma semana Santander México ha sido reconocida por tercer año consecutivo como “el Banco más Responsable socialmente en México” por sus esfuerzos por el medio ambiente, la responsabilidad social y su compromiso con la comunidad del país.

Energías renovables

A todo esto hay que añadir que el grupo financia la construcción y operación de parques eólicos, plantas fotovoltaicas, centrales termosolares, hidráulicas, con una potencia total instalada de 7.362 MW. Estas operaciones corresponden a proyectos localizados en Brasil, Estados Unidos, Alemania, Italia, Chile, Portugal, Reino Unido y Uruguay. Además, mantiene 1.037 operaciones de leasing fotovoltaico de 245 millones de euros.

Por otra parte, Santander tiene implantados procesos para la identificación, análisis y evaluación en aquellas operaciones de crédito sujetas a las políticas del grupo y basadas en los criterios de los Principios del Ecuador, iniciativa a la que Santander está adherido desde 2009. La adaptación en 2014 del banco a los nuevos requerimientos derivados de la actualización de los Principios del Ecuador III (EPIII) supuso una redefinición de los procesos internos de detección y análisis de operaciones.

Biodiversidad y agricultura

En cuanto a la protección y conservación de la biodiversidad hay que destacar el empeño de recuperar espacios naturales degradados y especies que están en peligro de extinción, así como las diversas publicaciones que realiza la Fundación Banco Santander en España. Se estima que cuando estos espacios restaurados lleguen a su madurez, en un plazo de 15 o 20 años, su capacidad de absorción alcanzará las 1.929 toneladas anuales de CO2. La Fundación Banco Santander ha colaborado en la reintroducción del águila pescadora en las marismas del Odiel en Huelva y ha desarrollado un proyecto de restauración de ecosistemas de montaña mediante la apicultura en La Liébana cántabra, con el fin de aumentar la disponibilidad de alimentación a especies emblemáticas como el oso pardo o el urogallo. Además, en diciembre de 2012, se inauguró El Bosque, una zona de 69 hectáreas en la que el banco ha recuperado un ecosistema de bosque mediterráneo para uso recreativo y cultural de todos los empleados y sus familiares.  Para ello, se han plantado miles de ejemplares de diferentes especies arbóreas, así como la creación de zonas húmedas, lo que le ha dotado de un alto valor ecológico.  El Bosque cuenta actualmente con más de 14.000 árboles de diferentes  especies y es ya uno de los más importantes proyectos de renaturalización llevados a cabo en España.

Fuera de España, en Portugal por ejemplo, Santander Totta ha continuado con la financiación a empresas e industrias de agroalimentos, Soluçao Agricultura, con un apoyo al sector de 6,2 millones. Santander Brasil financia tanto a empresas como a particulares en el desarrollo de proyectos ambientales y de eficiencia energética en el sector agropecuario. En 2015 se han invertido 32 millones de euros para financiar 132 operaciones. En España, dentro de las líneas constituidas con el BEI para el año 2015 para pymes, medianas empresas y autónomos, 150 millones de euros han sido de carácter exclusivo para el segmento Agro, para favorecer el desarrollo del segmento agrícola y ganadero del país.