La acción humanitaria: una respuesta real ante los mitos sobre los refugiados | Corresponsables.com España

La acción humanitaria: una respuesta real ante los mitos sobre los refugiados

20-06-2018
Christian Freres, Experto de la Oficina de Acción Humanitaria, AECID



Actualmente, según Naciones Unidas, unas 22,5 millones de personas en el mundo son refugiados, a los cuales habría que sumar otros 44 millones de desplazados forzados, frecuentemente por conflictos y otras formas de violencia, y crecientemente, por fenómenos climatológicos. Gran parte de estos seres humanos residen en países del llamado Sur, a pesar de que la atención del público europeo se centra –con preocupación- en las personas que llegan a nuestros países en barcos.

En efecto, el tema de los refugiados está rodeado de muchos mitos e información imprecisa o incorrecta, fruto del alto grado de politización que existe. Mucha gente cree que la mayor parte de los refugiados vienen a los países ricos y no es así. De hecho, para cada refugiado que llega a Europa, dos van a y se quedan en países vecinos. No hay ningún país europeo entre los 5 principales países de acogida en el mundo.

En una visita reciente a Madrid, el Secretario Adjunto de Naciones Unidas para asuntos humanitarios, Mark Lowcock, ofreció un dato elocuente al respecto. Dijo que el año pasado en un par de semanas unas 600 mil refugiados rohingyas fueron a Bangladesh a escapar de la persecución por parte del Gobierno de Myanmar; en contraste, una cantidad similar de personas llegaron a Europa desde Siria a lo largo de un par de años.

El enfoque político que domina en varios países europeos se centra en el control de fronteras, confundiendo refugiados que se escapan de la persecución política y los conflictos con migrantes que simplemente buscan mejorar su situación económica. No hay una política clara que discrimina a favor de los primeros sin tratar inhumanamente a los segundos, lo cual es problemático porque frecuentemente viajan juntos, como hemos podido ver en el reciente caso del barco “Aquarius”.

Otro mito es que la cooperación al desarrollo puede parar los flujos de migrantes. La realidad no es tan sencilla pues, aunque la motivación económica figura entre los factores que impulsan a las personas a decidir salir de su país, igual de relevantes son cuestiones como el mal gobierno, los conflictos, la corrupción y la simple falta de expectativas. Hay que abordar diversos problemas para evitar que las personas busquen refugio y/o oportunidades fuera de sus países de origen.

Esto no significa que la ayuda es irrelevante, pues es clave proveer sustentos básicos y protección a los refugiados. Es evidente que se trata de personas con grandes necesidades humanitarias por lo que constituyen un foco principal de la actuación de la Oficina de Acción Humanitaria (OAH) de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

La AECID aborda la situación de los refugiados y otros desplazados forzados en diversos contextos alrededor del mundo, incluyendo los Campamentos Saharauis, Siria y el Norte de Centroamérica, entre otros, de la mano de organizaciones internacionales como el Alto Comisionado para los Refugiados, el Programa Mundial de Alimentos, y UNICEF, el movimiento internacional de la Cruz Roja, además de una multitud de ONG españolas e internacionales. Es una labor importante, pero se cuenta con recursos insuficientes para atender con mayor generosidad las múltiples crisis que hay actualmente.

La Agencia forma parte de un ecosistema humanitario que responde a situaciones urgentes, pero también debe ofrecer respuestas más sólidas para el medio y largo plazo. Para tal fin, las Naciones Unidas convocó una Cumbre sobre Refugiados y Migración en Nueva York en 2016. Se firmó una Declaración y se decidió elaborar un Pacto Global sobre Refugiados (y otro sobre migración) que debe firmarse este septiembre en el marco de las reuniones de la Asamblea General. El documento final de este proceso pretende avanzar en la aplicación práctica de un acuerdo sobre una respuesta más integral, sostenible y predecible.

En definitivo, el año 2018 es un momento clave para el tema de los refugiados y es conveniente aprovechar este día en concreto para reforzar la sensibilización al respecto y para movilizar las voluntades políticas necesarias para que se gestione de manera más humanitaria esta problemática.

*Este artículo forma parte del Dosier Digital Día Mundial del Refugiado 2018.