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 Derechos Humanos

2017: el año en que el mundo incumplió su promesa con los refugiados

28-12-2017
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Hace años que entidades nacionales e internacionales, entre las que se encuentra CEAR, alertan sobre la crisis de los refugiados, que obliga a millones de personas a dejar sus hogares y desplazarse, muchas veces por el Mar Mediterráneo, hacia nuevos países y poniendo en riesgo sus vidas.

Bajo el título ‘Orgullosos de incumplir’, CEAR recupera esta campaña a finales de año para denunciar la falta de respuesta del gobierno español y del resto de Europa para cumplir sus compromisos con las personas refugiados y garantizar el respeto a sus derechos humanos. Para CEAR, 2017 ha sido el año de incumplir las promesas con los refugiados y 2018 no llega con mejores noticias.

¿Por qué en 2017 no se ha cumplido con los refugiados?

En un comunicado de prensa, CEAR ha expuesto mes a mes los datos, actuaciones y hechos que demuestran cómo en 2017 se le ha dado la espalda a los refugiados, a pesar de que esta crisis aún no ha sido resuelta.

Enero de 2017 comenzaba con buen pie con el reconocimiento de España al derechos de asilo a 12 víctimas de trata y la denunciando de la Defensora del Pueblo Europea que reclamaba a la Unión Europea analizar el impacto en los derechos humanos a raíz del acuerdo firmado por Europa y Turquía.

En febrero una gran multitud de ciudadanos se manifestó en Barcelona a favor de la acogida de refugiados y en Marzo se conocieron los datos de asilo de 2016. Las cifras revelaron un récord en el número de solicitudes aunque en España la concesión de estatus de refugiados fue tan solo del 3,5%, acumulando más de 21.000 solicitudes de asilo sin resolver.

En abril se cumplían 105 años del hundimiento del Titanic, que provocó la muerta de 1514 personas. Aprovechando este aniversario, CEAR recordó que solo en el siglo XXI, al menos 38.000 personas habrían muerto tratando de llegar a Europa. Es decir, “25 Titanic se habrían hundido en el Mediterráneo en lo que va de siglo.

En mayo la entidad publicó su informe Atrapados en Grecia. Un año después del acuerdo UE Turquía, donde denunció la “terrible situación humanitaria” en la que aún viven miles de personas que llegaron  a Grecia en busca de refugio. Un mes después, CEAR presentaba su informe anual, instando a alcanzar un Pacto de Estado para frenar el drama de los refugiados. También en junio, con motivo del Día Mundial del Refugiado, más de 100 organizaciones reivindicaron junto a la sociedad los derechos de las personas refugiadas y migrantes, en una manifestación en Madrid bajo el lema Queremos Acoger Ya.

En Julio  49 personas ahogadas en el Mar de Alborán cuando intentaba llegar a España. Una cifra que alcanza las 223 al acabar el año según la OIM. Mientras, en agosto y debido a las “nefastas condiciones y falta de espacio” de las salas del aeropuerto de Barajas para alojar a las personas que solicitan asilo, CEAR presentó una queja al Defensor del Pueblo que provocó su visita a estas instalaciones.

En Septiembre finalizaba el plazo para cumplir los acuerdos europeos sobre los programas de reubicación y reasentamiento. Para entonces, la UE apenas había trasladado a una de cada cuatro personas de las que se comprometió a acoger, mientras que España, apenas superaba el 11% de cumplimiento de estos acuerdos.

Octubre llegó más optimista con dos “victorias legales” en materia de asilo, según indica CEAR mediante comunicado. Y es que, el TSJ de Madrid confirmó el derecho de los solicitantes de asilo a salir de Ceuta mientras que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó a España por la ‘devolución en caliente’ a dos jóvenes expulsados de Melilla.

En Noviembre, CEAR criticó la concesión del Premio Princesa de Asturias a la Unión Europea, teniendo en cuenta que el continente no había cumplido su compromiso de asilo, cerrando las puertas a miles de refugiados.  El mismo mes se confirmaba, gracias a la prueba en imágenes, la existencia de un mercado de esclavos migrantes y refugiados en Libia, donde la vida humana tiene un precio de entre 400 y 800 dólares.

Ahora que termina el año, para CEAR este mes de diciembre el balance sigue siendo desolador. Aunque se hayan reducido respecto a 2016, se volvieron a superar las 3.000 muertes en el Mediterráneo. Miles de refugiados siguen atrapados en Grecia y otros países de Europa central y los estados de la UE siguen muy lejos de cumplir sus acuerdos.

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