"Venimos de una sociedad donde la discriminación por sexo era cultural y legal" | Corresponsables.com España
ISO 26000:
 Gobernanza,  Prácticas Laborales
Grupos de interés:
 Grandes empresas
Sectores:
 Energía e Infraestructuras

"Venimos de una sociedad donde la discriminación por sexo era cultural y legal"

08-03-2018
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Con motivo del Día de la Mujer, Corresponsables ha entrevistado a mujeres en puestos directivos de diferentes empresas y entidades españolas. Sandra Alfonso Cagigas, directora de Transformación Digital de Endesa. Reconoce no haber sentido ningún perfuicio en el ámbito laboral por ser mujer, pero sí que a nivel equipo la presencia del sexo femenino era bastante inferior.

¿Recuerdas en qué momento te diste cuenta de que por ser mujer tu vida iba a ser más difícil por los estereotipos y discriminación de la mujer en diferentes esferas de la vida?

No recuerdo un momento especial. Percibes un cúmulo de detalles hasta que un día te das cuenta qué las mujeres lo tenemos difícil.

¿Qué dificultades te has encontrado en tu vida laboral por el hecho de ser mujer?

Personalmente nunca he sentido un perjuicio directo por ser mujer. Lo que sí he notado es un trato diferente en la dinámica de los equipos de trabajo en los que ha participado: siempre he estado en minoría.

Hay infinidad de estudios que hablan sobre la discriminación de la mujer en el mundo laboral y también para llegar a puestos directivos. ¿Cuáles crees que son los causantes de esta situación y cuáles son los retos en este ámbito?

Venimos de una sociedad donde la discriminación por sexo no era meramente cultural… era también legal. Esto persiste en el lenguaje, en las formas de relacionarse, en tus grupos de afinidad. Cuando en un equipo hay 9 personas similares, el décimo es mejor bienvenido si es de tu estilo, si te entiende, si habla tu idioma. Meter a alguien disonante introduce incomodidad. Pero cuando el grupo es realmente diverso en pensamiento (no puede ser 9 a 1), se introduce creatividad, mayor capacidad de resolución y esto enriquece al equipo.

Además de combatir la pasividad complaciente hacia episodios de discriminación, hay un tema fundamental: la esperanza. La percepción de que es imposible saltar las barreras hace que se pierda la ilusión, la fuerza para seguir. La frase que se instaura es: “no merece la pena”.

Si contratamos un 50% de mujeres y no suben en el escalafón las causas deben ser: contratamos mal, la organización no les permite ascender o no les damos motivos para que se sientan involucradas para ser piezas imprescindibles de esa compañía.

Hoy las cuotas pueden servir como mecanismo transitorio hasta que el sistema encuentre un nuevo equilibrio donde nos acostumbremos a trabajar en diversidad y todo el mundo se sienta cómodo compartiendo con perfiles diferentes. Está comprobado que este entorno no monocolor es más productivo más creativo… y más justo. Si miramos al futuro y  queremos atraer a jóvenes con talento, el hecho de mostrar un equipo de dirección diverso es signo de progreso, de inclusión, de avance, de una compañía justa y equilibrada.

Esto no es una lucha de mujeres, es de la sociedad, de las empresas, de las familias. Por eso, la involucración de los hombres es vital. Queremos un cambio para mejorar y mejorar todos. Ambos géneros tenemos que ser capaces de trabajar juntos, disfrutar de nuestras diferencias, identificar que esto es una ventaja. Así lograremos avanzar juntos. Este lucha esto es de todos.

Recuerdo el significado del término “Feminismo”.  Según María Moliner, “doctrina que considera justa la igualdad de derechos entre hombres y mujeres”. Según la RAE: “ideología que defiende que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres". Creo que todos tendríamos que ser feministas.
 
Cuando se habla de conciliación entre la vida personal y laboral, suele ponerse, erróneamente, el foco en la mujer. Esta visión muestra cómo el ámbito doméstico sigue entendiéndose como responsabilidad de la mujer. En tu caso, ¿cómo consigues conciliar entre vida laboral y personal?
 
En este nuevo escenario laboral, donde los trabajos dejarán de ser para toda la vida, hombres y mujeres deberán sintonizarse a la hora de conciliar. Si no aprendemos esto, tendremos un agujero social. Personalmente concilio exactamente igual que los hombres que son felices en su casa y están deseando llegar a ella, como todos los hombres que tienen hijos y que piensan que son lo más importante en su vida. Concilio trabajando mucho y focalizándome en lo esencial. No se puede abarcar todo. Hay que compartir y delegar.
Pero hay que seguir trabajando en encontrar “cómplices en esta tarea” que compartan con las mujeres.
 
 
En línea a la pregunta anterior, ¿cuál debería ser el papel del hombre para alcanzar la igualdad de género? Al fin y al cabo, no es una lucha sólo de mujeres, sino social.
 
Según la ONU, en la mayoría de los países las mujeres ganan, en promedio, un 30% menos que sus homólogos masculinos y más del 95% de los CEOs del Fortune 500 son hombres. Muchas de las cifras sobre desigualdad y violencia que sufren las mujeres muestran que estos problemas son generados o, al menos tolerados, por los hombres, por lo que es vital que los hombres se unan a la lucha por una sociedad justa. Se seguirá mirando con recelo a los hombres, en lugar de ser considerados aliados en la batalla por la igualdad de las mujeres, si no son capaces de cuestionarse esa posición privilegiada.

Los hombres controlan el acceso a una gran variedad de recursos. Como líderes, los hombres ejercen un enorme poder sobre las mujeres. No se debe ignorar el papel de la actitud y el comportamiento de los hombres.
Las mujeres tenemos que ser capaces de explicar bien la situación y que asuman la responsabilidad de ayudar a lograr el cambio. Mostrar la voluntad de reconocer y comprender las desigualdades es un gran paso, porque la falta de voluntad para el diálogo solo perpetúa el problema.
 
 
¿Cómo promueve tu empresa/organización la igualdad de oportunidades y la paridad?
 
Creo que aún hay mucho camino por recorrer, pero las bases están sentadas y es cierto que en Endesa se apuesta por todas las iniciativas que tengan como objetivo promoverlas y por todas aquellas que supongan, además, una lucha contra la discriminación y contra cualquier tipo de violencia de género. De hecho hay una Política de Diversidad e Inclusión de todo el grupo Grupo. Dicho esto, hay que ser trabajando y cómo, con compromiso por parte de todos.

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