Los aditivos para biodegradar plásticos ofrecen falsas esperanzas | Corresponsables.com España

Los aditivos para biodegradar plásticos ofrecen falsas esperanzas

13-04-2015

 

 

Los plásticos tradicionales tienen una vida media (el tiempo necesario para que se degrade la mitad del plástico) de cientos de años. Se han propuesto soluciones como plásticos "bioplásticos" y "biodegradables" que se comercializan como alternativas ecológicas, así como el uso de aditivos en plásticos que ayudan a su descomposición en el medio ambiente. ¿Son una solución?

 

Un nuevo estudio de la Universidad de Michigan dice que no. Las conclusiones muestran que varios aditivos que pretenden degradar polietileno (el compuesto utilizado para bolsas de plástico) y el tereftalato de polietileno (utilizado para botellas de plástico, por ejemplo) no funcionan en entornos tradicionales de residuos, como en vertederos o el compostaje.

 

Este informe - publicado en la revista  Environmental Science and Technology-  es el resultado de una investigación que ha durado tres años y que se centra en cinco aditivos diferentes y tres procesos de biodegradación, que se emplean actualmente en el mercado.

 

Los tres procesos de descomposición natural que han sido analizados son: biodegradación con oxígeno (ambiente aeróbico, como el compostaje); biodegradación sin oxígeno (ambiente anaeróbico, como un vertedero); y el soterramiento de los plásticos. Los resultados que se obtuvieron demostraron que no había diferencia notable entre los plásticos que incluían aditivos y los que no.

 

"Supuestamente, los plásticos que incluyen aditivos se descomponen a un nivel mayor y los microorganismos pueden utilizar el material descompuesto como alimento. Pero eso no ha sido así", asegura Rafael Auras, co-autor del estudio y profesor de Envases de la Universidad de Michigan. 

 

Es cierto que los materiales orgánicos en ambientes anaeróbicos tardan mucho tiempo en descomponerse. William Rathje, el fallecido paleontólogo de Arizona y fundador del Proyecto “Tucson Garbage”, reveló que los huesos de pollo, incluso habiendo pasado muchos años bajo tierra, siguen manteniendo algo de carne. Por lo tanto, no es de extrañar que los plásticos (con o sin aditivos) tarden décadas o incluso siglos en descomponerse. Pero si los aditivos no son la solución, ¿cuál puede ser?

 

El estudio apunta que ninguno de los métodos de descomposición o aditivos utilizados en la investigación debe ser utilizado como opción viable de gestión de residuos. La clave está en los ciudadanos. La solución está en tomar medidas para que los ciudadanos tomen conciencia de los pequeños plásticos que tiramos y la gran contaminación que suponen todos ellos juntos. Algunos países han tratado de concienciar a los ciudadanos mediante la imposición de un impuesto / una regulación sobre el uso de bolsas de plástico en comercios minoristas (una de las mayores fuentes de residuos de polietileno).

 

En Sustainable Brands Barcelona, organizado por Quiero Salvar el Mundo Haciendo Marketing, se hablará, entre otros muchos temas, de las medidas que están tomando algunas empresas para borrar su “huella de plástico” en el planeta.