El empleo de inclusión tiene un impacto positivo en familia, empresa, sociedad y Estado | Corresponsables.com España

El empleo de inclusión tiene un impacto positivo en familia, empresa, sociedad y Estado

17-02-2017

De entre todos los impactos que genera el empleo de inserción, el beneficio más directo y que experimenta el impacto más visible es para la propia persona a la cual se ofrece el puesto de trabajo. Para la gran mayoría de los empleados consultados en el informe, el principal impacto se da en el bienestar material, es decir, la disposición de dinero para comprar lo necesario, tener una vivienda y un lugar de trabajo adecuado, explica ESADE mediante comunicado. 

Las otras dos dimensiones más citadas tienen que ver con el desarrollo personal, es decir, con la posibilidad de aprender distintas cosas, la realización personal y la adquisición de conocimientos; y con el aumento de la cantidad y de la calidad de las relaciones interpersonales. 

Tras estas categorías, existe una gran diversidad de impactos, entre los que el Instituto de Innovación Social de ESADE destaca la estabilidad de las enfermedades psíquicas; la mejora de la autoestima y bienestar emocional; la socialización y sentimiento de pertenencia a un colectivo; o la independencia y autonomía en el plano personal y económico, entre otros.


IMPACTO EN FAMILIA, EMPRESA, SOCIEDAD Y ESTADO

Uno de los impactos menos considerados en el empleo de inserción, pero que tiene mucha relevancia según ha verificado el estudio de ESADE, es el que experimenta el entorno del trabajador, especialmente su familia. De hecho, las empresas de inserción laboral consultadas han admitido que tienen algún tipo de actividad destinada a ésta. La mayoría de ellas se centran en la información y la sensibilización, los consejos personalizados y la organización de actividades para las familias.

Las empresas que facilitan este tipo de empleo han de ser sostenibles y las personas de inserción han de tener una parte activa para consolidar el crecimiento de la empresa y, por consiguiente, su propio puesto de trabajo. Existe la percepción generalizada de que el empleo de inserción es menos rentable para la empresa por el hecho de considerar que los empleados en inserción son menos productivos que los demás. Sin embargo, el análisis de los resultados de las empresas consultadas demuestra lo contrario, un aumento de la competitividad, derivada, en la mayor parte de los casos, por la motivación de sus empleados.

Por otra parte, y en lo que se refiere al ámbito de la Administración del Estado, el estudio del Instituto de Innovación Social ESADE revela que el empleo de inserción favorece el descenso del gasto en las prestaciones sociales para estos colectivos y el incremento de la recaudación en concepto de cotizaciones sociales e impuestos que, a su vez tiene un impacto positivo en la economía. “De esta forma, el Estado evita una situación de pobreza y drama social, puesto que se elude que un sector productivo de la población se convierta en un sector inactivo de la sociedad”, comentan los autores del estudio.

La sociedad es, por último, una de las grandes beneficiarias de la generación de empleo entre el colectivo con capacidades diferentes y en riesgo de exclusión social, ya que contribuye a mejorar la percepción que la sociedad tiene de él. De hecho, las empresas consultadas contribuyen a ello mediante diferentes actividades entre las que destacan cuatro: la información corporativa, el diálogo formal e informal, la celebración de talleres informativos y la elaboración de artículos en medios de comunicación.

 

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