Fundación Seres analiza el impacto de la cadena híbrida de valor | Corresponsables.com España

Fundación Seres analiza el impacto de la cadena híbrida de valor

10-03-2015

 

 

La Fundación Botín albergó la tercera edición del encuentro Compartiendo Oportunidades,  promovido por la Fundación Seres, con la colaboración de Ashoka, que ha reunido a empresas y emprendedores sociales europeos con el objetivo de generar alianzas de alto impacto social. 

 

La presentación de la jornada corrió a cargo de Antonella Broglia, que inició el evento mencionando el artículo de Bill Drayton y Valeria Budinich de la revista Harvard Business Review, en el que se explica cómo estamos siendo testigos de un cambio radical en la forma en que los problemas de la sociedad se resuelven, se realiza el trabajo y las empresas crecen. “La colaboración entre las empresas y los emprendedores sociales pueden ampliar los mercados, creando una nueva forma de valor, la cadena híbrida”.

 

Este modelo de la cadena híbrida busca acercar a las empresas y a las organizaciones de la sociedad civil para co-crear soluciones sistémicas y alcanzar un cambio social. Por medio de este modelo, las empresas pueden penetrar en nuevos mercados y ampliar su base de clientes, al mismo tiempo, los emprendedores sociales logran un mayor rango de impacto social al expandir sus servicios y al acceder a nuevas fuentes de ingresos sostenibles. Además, las poblaciones de menores ingresos mejoran su calidad de vida al satisfacer sus necesidades básicas, surgiendo a la vez, nuevas oportunidades económicas para ellos.

Como ejemplo de ello se presentaron ocho emprendedores sociales y sus experiencias de éxito: Thorkil Sonne de Dinamarca con su empresa Specialisterne; Jean-Michel Ricard de Francia Siel Bleu; André Dupont de Francia con Vitamine T; José Maria Pérez junto con Álvaro Retortillo ha creado las “Lanzaderas de Empleo”; Miguel Neiva de Portugal con ColorADD; Frank Hoffman de Alemania con Discovering Hands; Jean-Louis Kielh de Francia con Cresus; y Guillaume Bapst de Francia con Epiceries Solidaires.

 

Ana Saénz de Miera de Ashoka resaltó que “las empresas cada vez hacen las cosas mejor, estamos viendo los resultados de cómo la apuesta por la innovación social genera rentabilidad, es por ello que buscamos objetivos comunes entre la empresa y el emprendedor social”.

 

A continuación, Pierre Buffet presentó el informe de PWC sobre Valor compartido y destacó la necesidad de sacar estas iniciativas de emprendimiento social fuera de la RSE ya que no se trata de proyectos tradicionales, “sino de asumir riesgos, trabajar en red y pensar en clave de retorno con el periodo que conlleve el proyecto, requiere que haya cualificación empresarial para conducirlos al éxito”. Como ejemplo de alianzas de éxito, Carme Trilla de Cáritas Barcelona y Esther Farrerons de BBVA presentaron el Programa Vivienda Social, que consiste en un plan estratégico en el que la entidad financiera se compromete en su política de no desahucios además de ceder el uso de sus viviendas vacías para que Cáritas gestione un plan de alquiler social priorizando la necesidad de las familias, realizando un seguimiento social que vele por su reinserción y mejora de condiciones de vida. 

 

Después de una breve pausa  se realizaron unos talleres en los que se trataron temas como el desempleo, salud, alimentación, productos accesibles, y la relación entre bancos y emprendedores, en los que a través de una innovadora metodología, los distintos grupos de trabajo buscaron la forma de dar solución a estos problemas sociales a través de colaboraciones intersectoriales.

 

Juan Arena, presidente de Fundación SERES clausuró la jornada reflexionando sobre el negocio de resolver los problemas sociales “emprendimiento social no es filantropía es un “win to win” para empresa y sociedad”.