Tiempos en los que las fronteras pesan más que las personas | Corresponsables.com España
ISO 26000:
 Derechos Humanos

Tiempos en los que las fronteras pesan más que las personas

Más de 68 millones de personas en todo el mundo son refugiados o desplazados internos como consecuencia de los conflictos o la persecución, según datos de ACNUR.

20-06-2018
Escucha esta página utilizando ReadSpeaker

La crisis de los refugiados sigue azotando Europa. La vecindad hace que no podamos taparnos los ojos, las llamadas de auxilio se clavan en la cabeza y en el corazón, y las miradas desconsoladas de quienes han huido dejando todo atrás nos hacen reflexionar sobre la suerte de nacer en un lugar u otro del mundo.

Como una expresión de solidaridad con África, continente que alberga a la mayoría de los refugiados del mundo, la Asamblea General de las Naciones Unidas marcó el 20 de junio como el Día Mundial del Refugiado, hace 18 años ya, haciéndolo coincidir así con el aniversario de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951. Pero lejos de avanzar en materia de derechos humanos, parece que las que las mafias salen ganando siempre y que las leyes dan prioridad a las fronteras antes que a las personas. La nacionalidad se convierte en una lacra, haciendo olvidar que sólo existe una raza: la raza humana.

En la actualidad, más de 68 millones de personas en todo el mundo son refugiados o desplazados internos como consecuencia de los conflictos armados o la persecución, según datos del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR). Esta cifra, la más alta hasta la fecha, equivale al número de habitantes del vigésimo país más poblado y se traduce en que cada dos segundos se produce un desplazamiento forzado, sobre todo, en los países más pobres.

Hablamos de que esa cifra de 68 millones supera al número de desplazados a causa de la II Guerra Mundial. Se hace totalmente necesario la implicación de todos los actores de la sociedad, siendo muy relevantes tanto las alianzas entre la comunidad internacional, las empresas y las ONG, como sus buenas prácticas en esta materia.
 

El Mediterráneo, escenario de miles de vidas truncadas

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) cifra en más de 30.300 los migrantes que han llegado a Europa a través del Mediterráneo desde inicios de 2018, sin contar los más de 650 que han muerto en sus aguas. La ruta que une las costas del Norte de África con España es una zona bastante crítica, desde inicios de 2018, 7.507 personas han sido rescatadas cuando intentaban alcanzar España por esta vía, 2.880 tan solo en el mes de mayo.

Hace unos días saltaba a los medios otra historia de terror más: la del Aquarius. Un total de 629 inmigrantes (123 de ellos menores no acompañados) se quedaban abandonados a su suerte, en medio del mar, ignorados por Europa. ‘Buenismo’ o no, el Gobierno de España decidió actuar como “medida de urgencia”, dando un ejemplo de solidaridad y humanidad al mundo. En este contexto, CEAR (Comisión Española de Ayuda al Refugiado) ha pedido a España que lidere un cambio en la política de acogida de la Unión Europea (UE) y que sirva de ejemplo para el resto de los Estados Miembro.

Desde CEAR apuntan que estos países deben establecer un mecanismo de coordinación regional ante la llegada de personas migrantes y refugiadas, de forma que no se repitan sucesos como el de estos últimos días y se regulen tanto los rescates marítimos como el derecho de asilo. “Resulta bochornoso tener que recordar una vez más la obligación legal de salvar vidas en el mar de acuerdo al Derecho Internacional”, ha apuntado al respecto Estrella Galán, secretaria general de CEAR.
 

Incumplimiento de lo acordado

El 2017 ha pasado a la historia como el año en que la Unión Europea falló clamorosamente a los refugiados con el incumplimiento de los acuerdos de acogida y recibiendo apenas un tercio de las personas comprometidas a través de los programas de reubicación y reasentamiento. Asimismo, el 65% de las solicitudes de asilo en España fueron rechazadas.
 
Según estimaciones de CEAR, las solicitudes de asilo por comunidades autónomas en 2017 fueron aproximadamente las siguientes: Andalucía (3.300); Aragón (350); Asturias (360); Cantabria (160); Castilla y León (760); Castilla La Mancha (350); Cataluña (3.900); Ceuta (200); Comunidad Valenciana (2.300); Extremadura (120); Galicia (630); Islas Baleares (200);  Islas Canarias (820); Madrid (11.200); Melilla (2.800); Murcia (950); Navarra (175); País Vasco (970); La Rioja (60).
 
A mediados del mes de mayo de este año las solicitudes han alcanzado las 17.000, con lo que se estima que se podría superar el récord de peticiones del año pasado (31.120). Actualmente se han acumulado más de 43.000 peticiones de asilo pendientes y el tiempo medio para resolverlas supera el año, lo que ha provocado graves problemas en el sistema. Por todo ello, CEAR sigue reclamando un verdadero Sistema Europeo Común de Asilo que de garantías y que no permita las “devoluciones en caliente”.
 

Los niños, el colectivo más vulnerable

A España llegan cada año miles de menores. Como apunta ACNUR, de toda la población de refugiados, el 53% son niños y hay un porcentaje muy alto de los cuales no llegan acompañados. "Algunos ni siquiera saben por qué su familia les ha puesto en manos de alguien para sacarles de su país. Es triste pensar en esos padres que tienen que tomar esa decisión, que no tienen dinero para salvar a todos y ponen a su hijo en manos de una mafia", ha explicado hace unos días en COPE María Jesús Vega, portavoz de ACNUR en España.
 
Pero este drama no es un problema que meramente se desarrolle entre las geografías de Europa y África. Un ejemplo más de blindaje fronterizo y xenofobia que manifiestan muchos países es la política de ‘tolerancia cero’ del presidente estadounidende Donald Trump.

Las críticas a su Gobierno por separar a los niños inmigrantes de sus padres en la frontera con México desde organizaciones internacionales y de derechos humanos, así como de gran parte de la sociedad civil y de la vida política, cultural y empresarial no son suficientes. Más aún tras difundirse imágenes de los menores encerrados en jaulas en las que se les oye llorar mientras llaman a sus padres. Entre mediados de abril y finales de mayo cerca de 2.000 niños han sido separados de sus progenitores en esa zona.

*Este reportaje forma parte del Dosier Digital Día Mundial del Refugiado 2018