Más apoyo, más innovación y más sostenibilidad | Corresponsables.com España

Más apoyo, más innovación y más sostenibilidad

18-03-2019
Escucha esta página utilizando ReadSpeaker

La apuesta a la investigación, el desarrollo y la innovación (I+D+i) no está en sintonía con el grado de desarrollo económico de España; esto no afecta solamente a la innovación tecnológica, sino también a la social. De acuerdo a diferentes, informes y rankings se requiere de mayor apoyo gubernamental que propicie condiciones para que el sector privado invierta en este sector. En materia de innovación social son muchos los esfuerzos que se hacen desde la sociedad civil y ayuntamientos para innovar con un impacto social y medioambiental.

En España la investigación y el desarrollo (I+D) sigue siendo unas de las asignaturas pendientes, ya que la inversión en I+D está por debajo de la media de Europa, de acuerdo con el informe Cotec, publicado en 2018 y realizado por la Fundación Cotec, organización privada sin ánimo de lucro cuya misión es promover la innovación como motor de desarrollo económico y social. El informe puntualiza que en 2018 nuevamente los datos “muestran que la I+D no está acompañada al crecimiento económico de nuestro país (…) el incremento de la inversión se mantiene —por sexto año consecutivo— por debajo del crecimiento del PIB, lo que nos aleja otra vez de los países de nuestro entorno y del conjunto de la Unión Europea”.

En este resultado también coincide el último ranking mundial en innovación realizado por Bloomberg, que ubica a España en el puesto 29 en innovación. En este ranking se mide el gasto en investigación y desarrollo y la concentración de empresas públicas de alta tecnología.

Por su parte, desde la OCDE se indica que España es en la actualidad uno de los países desarrollados que, en relación con su PIB, presenta un menor apoyo público a la ciencia, la tecnología y la innovación en el sector privado (ocupa la posición 22 entre los países de la OCDE), lo que a juicio de la Fundación Cotec afecta la inversión privada en I+D. Esta situación “es un reto para las políticas públicas, puesto que son las administraciones las responsables de crear las condiciones de entorno (regulatorio, fiscal, educativo, financiero, cultural…) adecuadas para el desarrollo de un tejido empresarial que apueste definitivamente por la I+D”.

Innovación con apellido social

La situación es muy parecida en el ámbito de la innovación social. Un estudio de The Economist titulado “Old problems, new solutions: Measuring the capacity for social innovation across the world”, apunta a que España ocupa la posición número 28 de una lista 45 países. La investigación revela que “aunque hay numerosos ejemplos de innovación local a nivel municipal y muchos auspiciados por la UE, hay muy poca consciencia nacional acerca de la innovación como un concepto cohesivo y no hay estrategias o financiamiento a nivel nacional para alentar su adopción”.

En este sentido y tomando en consideración el contexto nacional, la innovación social en España y su fomento han estado muy asociados a procesos de ciudadanía y participación civil que están liderados por ayuntamientos o por la propia sociedad civil, y no por Gobiernos autonómicos o nacionales, como señala Maira Cabrini, directora de Comunicación de Ashoka España. “Una sociedad civil colaborativa y organizada, la participación en los procesos de decisión colectiva, manifestaciones, actividad política, el voluntariado son la base para activar una actitud generalizada de resolución de retos”, concluye Cabrini.

Emprendimiento social: uno de los pilares de la innovación

La innovación social es, en palabras de los investigadores M. A. West y J. L. Farr, “una solución nueva a un problema social que es más efectiva, eficiente, sostenible o justa que las soluciones existentes y que genera valor para la sociedad en general”. Desde que se aprobaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible en 2015, organizaciones de todo tipo han enfilado sus estrategias para contribuir a la Agenda 2030 marcada por la ONU, fundamentadas en la innovación y el emprendimiento social para desarrollar soluciones a problemas sociales y ambientales prevalentes.

Es así como el emprendimiento social es una manera común de ejecutar innovaciones sociales, ofertando productos y servicios lo que implica una nueva estructura organizacional. De acuerdo al estudio de The Economist citado anteriormente, los emprendedores se han convertido en uno de los actores con mayor relevancia en materia de innovación por la capacidad de descubrir soluciones a problemas sociales, ya que han demostrado ser resistentes a los medios de resolución tradicionales, al cruzar los límites habituales del sector público y privado. El informe agrega que “es imposible innovar en cualquier campo sin poseer
algunas características de emprendimiento, en particular la voluntad de asumir riesgos”.

España, en este sentido, goza de muchos emprendimientos sociales que, a pesar del camino por recorrer, siguen en la apuesta por generar valor para diversos grupos sociales.

Si bien es cierto que aún faltan incentivos para impulsar la innovación (social), la investigación y el desarrollo por parte del Estado, han surgido aceleradoras, incubadoras, fondos de impacto social, laboratorios y premios centrados en inspirar el nacimiento de tales iniciativas.

País Vasco, Cataluña y Madrid con más innovación social

El informe Cotec señala que País Vasco, Cataluña y Comunidad de Madrid son territorios que “cuentan con un ecosistema maduro, con organismos públicos específicos que fomentan la innovación social, mecanismos de financiación diseñados para ello, espacios destinados a su desarrollo y una sociedad civil movilizada y participativa en relación con los asuntos públicos”.

De esta manera, Cataluña destaca como la región con el ecosistema emprendedor más desarrollado y, por tanto, más propicio para que la innovación social pueda manifestarse.

“Cuenta con una mayor concentración de actividades y espacios de fomento de la innovación social (espacios de coworking, aceleradoras, hubs, labs, jornadas, etc.). Ejemplos de esto están: el Programa Catlabs y otras iniciativas como Ship2Be o Upsocial.

La Comunidad de Madrid destaca por ser un nodo clave en relación con las numerosas actividades desarrolladas en sus laboratorios sociales (como Media Lab Madrid) y por otras iniciativas del ámbito privado y del tercer sector (Madrid es la sede de UnLtd Spain y de encuentros como MadridChange, entre otros). En Andalucía se han creado espacios físicos de coworking y labs, como La Noria en Málaga o la red de laboratorios ciudadanos Andalabs.

Noticias relacionadas